Reportaje:

Alicante, ciudad inaccesible

La revista 'Consumer' suspende la adaptación a sillas de ruedas del centro

Desplazarse por una ciudad para una persona con discapacidad puede ser una actividad cotidiana sin la menor importancia o puede convertirse en un infierno, también cotidiano. Según la revista Consumer, del grupo Eroski, que ha analizado con personas discapacitadas la adaptación de 18 ciudades españolas, mientras Valencia es una de las mejores ciudades para moverse en silla de ruedas, con un muy bien, Alicante no pasa del regular y recibe, para el centro urbano, la calificación de muy mal, la peor de las 18 ciudades.

El estudio de la revista se basa en tres visitas en cada ciudad, una con una persona en silla de ruedas, otra con un invidente y la tercera con una persona sorda. Para ello, contaron con la Plataforma Representativa Estatal de Discapacitados Físicos (Predif), la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE) y la Confederación Nacional de Sordos Españoles (CNSE). Cada visita incluye cuatro apartados: el centro de la ciudad, el Ayuntamiento, un centro de salud y un autobús urbano. Tras el estudio, Consumer concluye que la adaptación de las 18 ciudades es regular. Solo A Coruña obtiene un bien de media, aunque flojea un poco para las personas con discapacidad auditiva.

Hay "demasiado mobiliario urbano, aceras sin rampas y pasos resbaladizos"

En referencia al paso de las sillas de ruedas, Valencia se sitúa con una de las mejores notas, junto a Granada, Málaga y Pamplona. Destaca con un excelente en el Ayuntamiento y sólo baja a bien en el centro. Así, en la visita se constató que algunos bordillos no estaban rebajados y que el pavimento de algunas calles era resbaladizo. Sin embargo, la valoración de Valencia disminuye para el caso de ciegos y sordos. Para los primeros, la calificación global es aceptable y para los segundos se reduce a regular. En el caso de los invidentes, se echó en falta en muchos casos la información en braille y fue el Ayuntamiento el que recibió la peor nota, con un regular.

Respecto a las personas con discapacidad auditiva, el peor parado fue el centro de salud (en este caso el de Guillem de Castro). Las mayores carencias: "La falta de intérpretes profesionales de la lengua de signos y de un sistema DTS o teléfono de texto" tanto en el centro de salud como en el Ayuntamiento.

Pese a todo, Valencia no sale muy mal parada, en comparación con Alicante, que se sitúa en el pelotón de cola entre las ciudades analizadas. El estudio revela que "el centro está plagado de barreras urbanísticas, como aceras sin rampas, pasos de peatones resbaladizos, rampas mal diseñadas y demasiado mobiliario urbano que supone un obstáculo". También señala que en algunos casos el aviso acústico de los semáforos no se escucha correctamente debido al excesivo tráfico. Y concluye con que "el Ayuntamiento es inaccesible".

Alicante saca un regular en el acceso sobre ruedas, con un muy mal para el centro urbano, pero un sorprendente muy bien en el Ayuntamiento, adaptado durante la última legislatura, seguramente, por la insistencia de la concejal socialista Laura Soler, que usa silla ruedas.

Consumer no hizo ninguna visita con una persona sorda. Y en la referente a ciegos, con un regular global, destaca el mal para el bus. Para la revista, lo mejor es "el servicio eurotaxi y el pavimento táctil en la mayoría de los pasos de peatones".

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 30 de noviembre de 2007.

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