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Muere el niño de tres años que cayó a una piscina de un colegio de Las Rozas

La instalación deportiva ha sido cerrada de forma cautelar

El niño de tres años que se cayó el martes a la piscina del colegio concertado Gredos San Diego de Las Rozas, donde cursaba primero de Infantil, falleció ayer a mediodía en el hospital La Paz. El pequeño no logró superar las lesiones que le causó estar sumergido en el agua durante un tiempo que todavía no se ha precisado. El suceso ocurrió después de que finalizara la clase de natación, cuando ya estaban los 22 niños, acompañados por cuatro adultos, en el vestuario. El niño salió de allí sin que los cuidadores se dieran cuenta y cayó a la piscina, que estaba desierta.

Fuentes de la Consejería de Educación informaron de que no existe una normativa en la que se especifique la cantidad de monitores que deben vigilar a los niños que asisten a una clase de natación en un colegio. El decreto de 1998 que regula el uso de las piscinas, públicas o privadas, indica que, fuera del horario de funcionamiento, estas instalaciones deportivas permanecerán inaccesibles para los usuarios.

El niño vivía junto con sus padres y sus dos hermanos de nueve y seis años en Las Rozas. La piscina permanece cerrada de forma cautelar y la Guardia Civil ha abierto una investigación para esclarecer el suceso.

El pequeño accedió a la piscina junto con otros 22 compañeros el martes por la mañana. Era su primera clase de natación en el colegio. Se encargaban de la vigilancia un monitor de natación, dos personas de apoyo y su tutora. La clase transcurrió con normalidad. Pero una vez en los vestuarios, el niño volvió a acceder a la piscina.

Cuando los profesores comprobaron que el niño no estaba, entraron en el recinto deportivo y encontraron su cuerpo en el fondo del vaso de la piscina de aprendizaje. Las instalaciones constan de dos piscinas, una para los mayores y otra, la de aprendizaje, para los más pequeños. Los profesores le sacaron inmediatamente del agua y comenzaron a practicarle maniobras de reanimación.

Al mismo tiempo, se avisó al servicio de emergencias de Las Rozas (SAMER), que trasladó al centro escolar dos ambulancias. Al llegar los facultativos, encontraron al pequeño en parada cardiorrespiratoria y sin pulso. Después de 50 minutos consiguieron estabilizarle. Le trasladaron al hospital La Paz, donde finalmente falleció.

Días antes había tenido lugar en el colegio una reunión con los padres. Algunos se interesaron por la seguridad en la piscina. Se les explicó que la mayoría de los monitores tenían carné de socorrista y que la tutora les iba a acompañar al principio en las clases para que no se asustaran y tuvieran cerca a una persona conocida.

La Consejería de Educación, por su parte, ha elaborado un expediente que, según informa un portavoz, "no es concluyente". Lo que sí acredita el documento es que cuando terminó la actividad no quedó ningún niño en la piscina, por lo que el accidente se produjo después, cuando los pequeños ya estaban en los vestuarios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de noviembre de 2007