Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:Torneo de Maestras de Madrid

Henin puede con todo

La 'número uno' sufre para remontar ante Sharapova después de tres horas y media

Desde que Bartoli la eliminara de las semifinales de Wimbledon, Justine Henin no sabe lo que es perder. Son muchos meses invicta, desde junio, incluso para la número uno del tenis mundial. Y muchos partidos. Ayer sumó su 25ª victoria consecutiva en el último encuentro del año, el que la enfrentó a la rusa Maria Sharapova por el Torneo de Maestras (5-7, 7-5 y 6-3). Pero si estas cifras pueden asustar, lo cierto es que a Henin le ha salido una dura competidora, una capaz de tenerla en la pista 3 horas y 38 minutos y hacerle abandonar la pista con la sonrisa de quien sabe que ha sudado cada punto. Se vio en el primer gesto de la campeona, que tiró la raqueta y se lanzó a abrazar a su entrenador y a sus familiares nada más acabar el partido.

El torneo que enfrenta a las ocho mejores raquetas del año había sido un paseo para Henin hasta la final de ayer. La belga se plantó ante Sharapova sin perder un solo set. Aunque ambas tenistas no se habían enfrentado en toda la temporada, la rusa no parecía rival suficiente para una Henin en racha. Clasificada para el torneo por la ausencia de Venus Williams y arrastrando problemas en su hombro derecho, Sharapova sólo ha ganado un título este año, frente a los nueve de Henin (Roland Garros y US Open incluidos). El balance en los enfrentamientos entre ambas tampoco le era favorable: 5 derrotas por 2 victorias. Pero la rusa criada en Florida ha jugado en Madrid hipermotivada, casi rabiosa, como si no recordara sus problemas físicos, con el objetivo de despedir bien una temporada no tan buena para ella. Y estuvo a punto.

Tampoco tenía nada que perder. Plantó cara con su tenis agresivo, más efectivo si se tiene en cuenta que mide 1,88 metros, y aprovechó los errores de Henin, más fallona con el saque de lo habitual. Y aguantó el tirón. Tras ganar un agónico primer set que se alargó una hora y 11 minutos, respondió a la primera ruptura del servicio que le hizo Henin en el segundo set robándole el saque a la belga en el siguiente.

Henin tuvo que recurrir a sus mejores armas para revalidar el título que consiguió el año pasado. A su fortaleza mental y su mejor tenis. "Ha sido una victoria mental y física", reconoció la número uno, que volvió a demostrar que es la mejor tenista a la hora de aguantar la presión. Con más de una década en el circuito, Henin es también una tenista mucho más experimentada que Sharapova que, sin embargo, ha demostrado que es mucho más que una deportista de hechuras de modelo, que por algo fue número uno del mundo y que está dispuesta a luchar para recuperar ese puesto.

Para Henin la victoria supone despedirse a lo grande de una temporada que empezó mal. En enero se retiró del Abierto de Australia por motivos personales. Más tarde contaría que había decidido divorciarse. Ayer todo parecía olvidado. "Esta temporada ha sido un sueño", admitió; "he crecido, he aprendido muchísimas cosas y he disfrutado mucho".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de noviembre de 2007