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La crisis inmobiliaria se ceba con Álava

Cuarenta de las 100 agencias que había en la provincia en 2006 han cerrado - Los vendedores no logran colocar los pisos ni bajando su precio un 10%

La crisis del sector inmobiliario se ha cebado especialmente en Álava. El boom de la venta de pisos a precios desorbitados ha tocado a su fin. Si el pasado año el mercado dio los primeros síntomas de cansancio, en lo que va de 2007 se ha desplomado definitivamente y se ha llevado por delante a la mitad del sector. Del centenar de inmobiliarias que había en Vitoria en junio de 2006, quedan 60. Ha cerrado el 40%, y no solo las franquicias o los "chiringuitos" que intermediaban para quedarse con la comisión en un mercado totalmente desregulado, sino que también han echado la persiana algunos establecimientos que llevaban trabajando durante décadas en la ciudad y conocían las peculiaridades de Vitoria.

"Han pasado hasta cinco días en los que no entraba ni un cliente"

"Han desaparecido casi la mitad de los establecimientos", señala el presidente del Colegio Oficial de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Álava, Jaime Rubias. "Creemos que es algo coyuntural y que el sector se recuperará a mediados o finales del próximo año, pero está siendo muy duro", asegura.

Las circunstancias del momento no pueden ser más adversas para los inmobiliarios: hay más pisos en venta que nunca -una tercera parte de los ofertados en Euskadi se concentran en Vitoria- y las operaciones se ha reducido al mínimo a pesar de ofrecer rebajas de hasta el 10% respecto de los precios de hace un año. "Ha habido períodos seguidos de hasta cuatro y cinco días en los que no entraba ni un sólo cliente" asegura Maite R., de Fincas Hermoso. En dos años han cerrado los dos establecimientos que tenían en la capital alavesa desde hace quince años y han rescindido los contratos de sus diez trabajadores. "Es desesperante, la crisis comenzó el pasado año y ahora se está precipitando con todas las consecuencias", afirma.

El índice general de dinamismo del mercado inmobiliario, que elabora el Observatorio Vasco de la Vivienda a partir de las opiniones manifestadas por los operadores del sector, marca en el tercer trimestre de este año 14 puntos en una escala de cero a cien, lo que supone un mínimo histórico en la serie desde 1995. En Álava no bajaba de 30 desde hace exactamente diez años.

Rubias atribuye el desplome a la puesta en el mercado de muchos pisos de protección oficial, a la subida de los tipos de interés y a la escalada de los precios de los últimos años. En el segundo trimestre de este año, de las 3.225 viviendas nuevas en venta, 2.411 eran sociales y 814 libres, pero había otras 2.481 usadas.

El Observatorio cita como novedad que promotores y agentes de la propiedad inmobiliaria reconocen, por vez primera, que el precio está bajando y va a seguir haciéndolo. "Esta percepción es compartida", cita el informe, "de manera más generalizada entre los operadores alaveses". En Álava el número de agentes de la propiedad inmobiliaria (API) colegiados, asciende a 23, mientras que en Guipúzcoa son 150 y en Vizcaya casi 180, aunque un tercio de estos últimos no ejercen.

El presidente del Colegio Oficial de API de Vizcaya, Iñaki Egurrola, sostiene que en Vizcaya el aterrizaje de la crisis está siendo menos abrupto que en Álava. "Aquí van a caer algunas franquicias, porque han entrado copando los mejores locales y eso se acaba pagando cuando flaquean las ventas". Según Egurrola, en Vizcaya el mercado es sobre todo de primera vivienda y, "de momento", se nota menos la crisis. Tanto él cola como su homólogo en Guipúzcoa, Genaro Kortajarena, estiman que la crisis puede afectar a un 10% de los establecimientos, más o menos como la caída de las transmisiones de pisos que, según Kortajarena, es del 15%.

En Vitoria, Maite R. cuenta que en enero de 2005 acudieron a su establecimiento, Fincas Hermoso, 170 posibles clientes. "Todos querían comprar un piso", dice. "En marzo de este año fueron 54. El mercado está casi bloqueado, Por el bien de los demás, esperemos que esto sea coyuntural. A nosotros ya nos ha cerrado".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de noviembre de 2007