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Reportaje:

"Inicio otro giro en mi carrera"

Loles León vuelve a sus orígenes en el teatro 14 años después

Loles León vuelve al teatro. El asunto no sería noticia si no fuera porque la actriz, aunque se ha paseado por el cine y la televisión con bastante éxito en los últimos 15 años, abandonó en 1993 el género que la vio nacer profesionalmente. Pocos saben que se adentraba con gran soltura por la literatura dramática de Julio Cortázar, Bertolt Brecht, Jorge Díaz, Benet i Jornet, Jean Cocteau o Boris Vian.

Parece ser que no fue un asunto de cuernos. "Lo que me ofrecían no era suficientemente atractivo; además, me encasillaban en la graciosa descarada y no veían nada más". Ahora ha aceptado porque el proyecto le entusiasma: "Me interesa el director, la obra, los compañeros... Espero que sea el principio de un giro que quiero dar a mi carrera; tengo claro que podría hacer estupendamente una Gertrudis", dice en referencia a la shakespeariana madre de Hamlet, "o una malísima, cualquier mujer arrebatadora, visceral, madura y desgraciada".

El público puede decidir el final de 'Por los pelos', que dirige Esteve Ferrer

De momento se ha decidido por Por los pelos, obra que mañana se estrena en el teatro Príncipe Gran Vía de Madrid con dirección de Esteve Ferrer, y en la que el público puede decidir el final. Shear Madness, nombre original de la obra en inglés, tiene algo de inquietante. Está inspirada en Scherenschnitt, ensayo publicado en 1963 por el psicólogo y escritor alemán Paul Pörtner, con el que quería mostrar las distintas maneras con las que las personas perciben una misma situación. La obra está ambientada en un salón de peluquería unisex, cuyos personajes se ven envueltos en un asesinato que se produce fuera de escena. Para resolver el crimen se pregunta a los espectadores y, los que quieren, intervienen. Pero, como Pörtner ya sabía muy bien, la percepción sobre un mismo hecho varía en cada persona y las soluciones pueden ser variadas.

El ensayo cayó en manos del director teatral y profesor de instituto Bruce Jordan, que propuso a su colega Marilyn Abrams que se ocupara de la puesta en escena. La estrenaron en 1978 y desde entonces ha sido un gran éxito del teatro internacional. Jordan y Abrams se hicieron con los derechos teatrales, cinematográficos y televisivos de la obra para todo el mundo.

Por los pelos es una obra coral y León se ha puesto al servicio del texto. "Soy una secundaria de primera fila, y aquí todos lo somos un poco", señala la actriz, que comparte reparto con Alex O'Doguerty, Mauro Muñiz, Alfonso Montón, Roberto Correcher y Norma Ruiz, estos dos últimos populares por su trabajo en la serie televisiva Yo soy Bea.

Al contrario de lo que opinan muchas compañeras de oficio, León tiene claro que hay papeles "serios" para chicas maduras: "Pero no me los dan, nadie termina de arriesgar por mí, y es una pena porque sé que lo puedo hacer", dice esta mujer, candidata tres veces al Goya por papeles no cómicos y que en esta ocasión se enfrenta a un personaje con "otros" registros.

Tenía tres o cuatro años cuando supo que lo suyo era un escenario. Pasada la adolescencia, se incorporó a grupos de teatro independiente y en los ochenta empezó a darse a conocer con sus espectáculos unipersonales. Hasta que en 1988 Almodóvar la contrató y su carrera saltó al cine y la televisión. "Yo me quería hacer popular", dice la intérprete, que siempre ha sucumbido ante su gran pasión: su condición de mujer y su ideología política, de izquierdas: "Claro, sin esos cimientos no hubiera sido nada. Y si en lo del tema de la mujer no me he involucrado más es porque a veces hay un hombre al lado que lo estropea todo", señala León. "Además, como era bajita y feuchilla, de joven nunca hice papeles lucidos, pero con la edad sí puedo ir de estupenda, porque todo me lo he gastado en arreglarme, y estoy en un momento estupendo para hacer cosas a lo Magnani, con perdón de esa señora, que es Dios", dice una actriz que quiere hacer gran teatro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de noviembre de 2007