La fiscalía dice que Ibarretxe, Patxi López y Otegi no desobedecieron

No hubo delito en las reuniones que mantuvieron en 2006 durante el alto el fuego permanente de ETA el lehendakari, Juan José Ibarretxe, los dirigentes socialistas Patxi López y Rodolfo Ares y cinco dirigentes de la ilegalizada Batasuna, entre ellos Arnaldo Otegi y Pernando Barrena. Así lo cree la fiscalía.

En su escrito provisional presentado ayer, en el que pide la libre absolución de los ocho imputados en la causa abierta por esos encuentros, la fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia vasco, María Ángeles Montes, sostiene que los hechos "no presentan los elementos objetivos y subjetivos" del tipo delictivo de desobediencia. Mientras los cinco dirigentes de Batasuna están acusados de desobedecer la sentencia del Tribunal Supremo de marzo de 2003 por la que se ordenó "el cese total de actividades" del partido ilegalizado, el lehendakari y los dos dirigentes socialistas vascos están imputados como cooperadores necesarios en ese delito de desobediencia por reunirse con el partido ilegal.

Más información

No hubo orden

La fiscalía ha mantenido desde que se presentaron las querellas que no había indicios de delito que justificaran ni siquiera la apertura de una investigación judicial. A juicio del ministerio público, "no consta" que Ibarretxe, López y Ares "fueran expresamente requeridos por la autoridad judicial competente" para que no se reunieran con dirigentes de un partido ilegalizado. Y si no hubo orden en tal sentido, no pudo producirse desobediencia alguna.

La fiscal jefe ha recordado en la instrucción que el delito de desobediencia es un delito "eminentemente doloso", es decir, que requiere "la conciencia y voluntad de desacatar la orden emanada de la autoridad competente". Una abierta negativa a obedecerla. Sin embargo, la fiscal ya señaló que Ibarretxe, López y Ares "en absoluto" tuvieron la voluntad de desobedecer la sentencia del Supremo o "favorecer la acción delictiva del complejo terrorista dirigido por ETA, sino todo lo contrario". El objetivo del presidente vasco fue el de "tratar de hablar de paz" y el de los socialistas, el "firme propósito y voluntad de intentar la consecución de la paz" y de que Batasuna "cumpliera la ley y volviera a la legalidad".

La fiscalía hace extensiva su petición de sobreseimiento y archivo de la causa a los cinco dirigentes de Batasuna.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 05 de noviembre de 2007.

Lo más visto en...

Top 50