Reportaje:

Enagas vende mejor el mañana que el hoy

Mercados y analistas valoran más los cambios y las inversiones anunciadas por el gestor gasista que sus últimos resultados

Las expectativas priman hoy sobre los resultados recientes en Enagas y en el discurso de su presidente, Antonio Llardén, que se hizo cargo de la compañía hace 10 meses. El transportista y regulador técnico del sistema gasista español derrocha optimismo y eso gusta a los analistas, aunque los resultados económicos de los últimos nueve meses (véase información gráfica adjunta) no les han sorprendido ni entusiasmado en general, e incluso han llevado a calificarlos de "pobres" algunos de ellos, como los de Fortis Bank. Y eso que la gasista registró un beneficio neto de 176,3 millones de euros en los nueve primeros meses, un 7% más que en igual periodo de 2006. A cambio, la mayor parte de esos expertos (Citigroup, Ahorro Corporación, Inverseguros y hasta el propio Fortis, entre otros) se muestra favorable, en sus informes, respecto a la evolución esperada a corto y medio plazo en los resultados económicos y en la cotización de la sociedad gasista.

La gasista anuncia grandes inversiones hasta 2018, incorpora a BBK y la SEPI a su accionariado y promete doblar su tamaño en cinco años
El pasado día 1 empezó a operar el gestor técnico del sistema, que consagra la separación de funciones con las de transporte de gas

Una situación que puede sorprender a terceros, pero no a los gestores de Enagas. Llardén, que conocía el percal por haber sido antes presidente de la patronal gasista y llevar un cerro de años trabajando en el sector energético, dijo al llegar a la compañía, en enero pasado, que no creía en los fuegos de artificio y que no iba a adelantar planes, inversiones u objetivos que sirvieran para calentar el valor en Bolsa pero cuyo cumplimiento fuera incierto cuando no imposible. Por ello se limitó a presentar en abril un plan estratégico 2007-2012, elaborado todavía cuando aún sobrevolaban grandes incertidumbres regulatorias sobre su actividad y sobre sus cuentas, que fue calificado de inmediato como "continuista", "conservador" y "ambiguo" por los analistas.

En la presentación del mismo, sin embargo, la compañía previó una inversión de 4.000 millones en el periodo (unos 660 millones en cada ejercicio) para infraestructuras de transporte, plantas de regasificación y almacenamientos de gas, y se comprometió a incrementos anuales del BPA (beneficio por acción) y del DPA (dividendo por acción) del 10% y del 12%, respectivamente.

"Y en cumplir esos objetivos estamos. No se trataba de vender humo, sino de presentar un documento creíble y en ponernos las pilas para cambiar cuanto antes y salir de la atonía que se había instalado en los resultados y en las inversiones de Enagas en los últimos ejercicios", dicen en la gasista.

Cuatro ejes de actuación

Llardén, explican sus colaboradores, se ha centrado en los 10 meses que lleva al frente del grupo en cuatro grandes ejes: romper esa cierta atonía en los resultados y el descenso de las inversiones en los últimos tiempos, siendo más proactivos en la gestión; reclamar y propiciar (en la parte que le corresponde a la compañía) una estabilidad regulatoria imprescindible para la planificación y para las inversiones; el reforzamiento del núcleo accionarial con la incorporación de nuevos socios, como la BBK (su presidente, Xabier Irala, se incorporó el miércoles al consejo de administración) y la SEPI (posee un 4,15% de la compañía y quiere llegar al 5%); y la puesta en marcha -se estrenó el jueves 1 de noviembre en sus funciones operativas- del gestor técnico del sistema gasista, independiente del transportista de gas, previsto por la ley y pionero en Europa.

Con estos mimbres y el reclamo de incrementar cada año más un 10% los resultados de Enagas y doblar su tamaño en un lustro, compareció hace 10 días Antonio Llardén ante los analistas en una presentación de resultados. Enagas, dijo su presidente, va a atraer la mayor parte de los 9.600 millones de euros de inversión en infraestructuras gasistas para el periodo 2008-2017 previstos en el nuevo Plan Energético Nacional, cuyo contenido podría quedar cerrado antes de que concluya 2007. Si se cumple esta previsión, Enagas estaría en condiciones, según Llardén, de presentar en febrero o marzo un nuevo programa de inversiones de la compañía para los próximos años.

Enagas, según sus directivos, se encuentra en negociaciones con el regulador con el fin de lograr una retribución estable y transparente para los próximos ejercicios (2008-2017). La compañía se muestra optimista -este mes va a mantener varias reuniones con el regulador sobre el tema- respecto a la consecución de la nueva retribución antes del final del ejercicio.

La filosofía sigue siendo la estabilidad, ligar la retribución a la base temporal y a la cantidad de inversiones, conseguir una TIR (tasa interna de retorno) nominal después de impuestos de al menos el 7% y no cambiar la retribución a los activos de transporte existentes (afectaría sólo a los nuevos activos).

Crecimiento acelerado

"Reiteramos nuestra visión positiva del valor", dicen los analistas de Inverseguros, "sobre todo en la medida en que 2007 deberá ser un ejercicio conservador en resultados, porque el volumen de activos que entrarán en explotación será muy inferior al promedio previsto para años sucesivos (más de 600 millones de euros). El consejo de administración de la compañía ya lleva aprobado este año un volumen de inversiones por valor de 1.174 millones de euros, que deberán entrar en explotación en próximos ejercicios".

Por esta razón, los expertos de Inverseguros consideran que la tendencia en los resultados de Enagas "a partir de ahora deberá ser de aceleración".

En enero había proyectos de inversión parados y pendientes de tramitación por valor de unos 2.000 millones en Enagas, según la empresa, de los que casi una tercera parte están hoy ya totalmente aprobados, casi otros tantos cuentan con el informe de impacto ambiental, que es uno de los requisitos que más demora la construcción de infraestructuras, y el resto "han iniciado el proceso de tramitación o están en línea de salida".

Planta de regasificación de Enagas en Cartagena.
Planta de regasificación de Enagas en Cartagena.

Mano izquierda, comprensión y muchas reuniones y viajes

"Enagas tiene hoy mucha más visibilidad que en enero", señalaba recientemente Antonio Llardén. Para lograrlo, además de los cuatro ejes prioritarios de actuación citados, la gasista ha realizado dos reestructuraciones internas, y su presidente, haciendo gala de mano izquierda, se ha reunido en repetidas ocasiones con la Administración y con los distintos reguladores, con sus grandes clientes y con los responsables de medio ambiente y energía de la mayor parte de las comunidades autónomas.

Reuniones y viajes que han sorprendido a sus interlocutores, porque en muchos casos no se habían producido encuentros con los anteriores gestores, y que han contribuido, dicen en Enagas, a clarificar posiciones, despejar incertidumbres e instaurar un clima de colaboración y confianza entre unos y otros.

En cuanto a las reestructuraciones, la última la aprobó el Consejo de Administración de Enagas del 21 de octubre y tuvo como finalidad adaptar la organización a las últimas exigencias legislativas (separación orgánica y funcional de las funciones de gestor técnico del sistema y de las funciones de transportista) y reforzar las áreas de negocio para garantizar el desarrollo de su plan estratégico y las relaciones con las distintas partes interesadas en la marcha de la compañía.

La junta extraordinaria de Enagas del miércoles último, por otra parte, aprobó una modificación de sus estatutos sociales para cumplir las disposiciones de la Ley 12/2007 del sector de hidrocarburos. Un cambio que refuerza la independencia de Enagas al fijar un tope del 5% de su capital a las participaciones accionariales y limitar al 3% el ejercicio de derechos políticos (un 1% en el caso de personas físicas o jurídicas relacionadas con el sector gasista).

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