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La prensa francesa da por hecho que el presidente y su esposa se separan

El portavoz del Elíseo no desmiente la ruptura del matrimonio Sarkozy

Los medios de comunicación franceses dan por hecho que la pareja formada por el presidente, Nicolas Sarkozy, y su esposa, Cécilia, ha iniciado ya los trámites para la separación e incluso entran en detalles sobre el procedimiento. Desde el palacio del Elíseo se mantiene el más absoluto hermetismo, aunque tampoco se niega esta posibilidad. "Sin comentarios", volvió a decir ayer el portavoz presidencial David Martinon. Sin embargo, las versiones sobre lo sucedido varían, según los distintos medios periodísticos.

Los divorcios no son públicos en Francia y la pareja decide si quiere revelar el proceso

El semanario Le Nouvel Observateur, que ayer por la mañana fue el primero en dar la noticia en su edición electrónica, señala que Nicolas y Cécilia Sarkozy, de 52 y 49 años, respectivamente, acudieron juntos el lunes a última hora de la tarde ante un juez para "materializar el procedimiento de separación". Por su parte, la cadena de televisión de información continua LCI comentaba que Cécilia Sarkozy acudió el lunes por la mañana al tribunal de Nanterre, en la periferia parisiense, "sin su marido", para presentar una "demanda de divorcio" ante el juez de asuntos familiares. Cécilia, añade esta información, iba acompañada por un abogado del bufete de Georges Kiejman. El bufete Kiejman lo ha desmentido.

El presidente, señala LCI, habría recibido la visita del juez el mismo lunes por la tarde en el Elíseo. A continuación, siempre en la sede de la presidencia de la República, Nicolas y Cécilia habrían validado el procedimiento en presencia del juez y de sus respectivos abogados.

Legalmente, el divorcio no podrá ser dictado antes de seis semanas. Los expertos legales, sin embargo, no se ponen de acuerdo sobre el estatuto legal del que disfruta el presidente, que incluye la impunidad penal, y le atribuye también el derecho de oponerse a los procedimientos de divorcio si así lo desea. En este caso, para ser válida oficialmente, la separación debería esperar a que Sarkozy abandone el palacio del Elíseo. Los procedimientos de divorcio no son públicos en Francia. Es la pareja la que decide si quiere revelarlo.

Nicolas y Cécilia se casaron, ambos en segundas nupcias, en 1996. Tienen un hijo en común de nueve años y, cada uno de ellos, otros dos de sus primeros matrimonios. En el año 2005 la pareja protagonizó una ruptura y toda Francia siguió el culebrón con interés. Él había dejado entonces el Ministerio del Interior para asumir la presidencia de la Unión por un Movimiento Popular (UMP), la gran máquina para llevarlo a la presidencia. De los múltiples relatos surgidos en aquellos momentos, y no desmentidos, se desprende que fue una infidelidad del ahora presidente con una periodista de Le Figaro lo que provocó la ruptura.

Cécilia optó por tomarse la revancha e inició una relación sentimental con el publicitario Richard Attias, precisamente el hombre que había organizado el espectáculo mediático en el que Sarkozy fue elegido presidente de la UMP. Paris-Match publicó una portada con la foto de la pareja en Nueva York y su director, Alain Genestar, fue despedido por Arnaud Lagardère, el propietario del grupo y amigo personal del presidente.

En enero de 2006 Nicolas y Cécilia se reconciliaron, justo a tiempo para el arranque de la campaña presidencial que le ha llevado al Elíseo, si bien ella no tuvo el papel protagonista que se esperaba. Es sabido que Cécilia ni siquiera se molestó en ir a votar por su marido en la segunda vuelta de los comicios. Pareció que se reconciliaban cuando se besaron ante los ojos de todo el mundo el día de su toma de posesión, pero no han sido vistos juntos en público desde el 14 de julio pasado, fiesta nacional francesa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de octubre de 2007