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Extra sobre Cataluña con motivo de los 25 años de la edición catalana de EL PAÍS

Mañana se entrega conjuntamente con el diario una revista de 120 páginas

El 6 de octubre de 1982 salían de la rotativa de la Zona Franca los primeros ejemplares de la edición catalana de EL PAÍS. La redacción ha querido celebrar los 25 años de la edición catalana del diario haciendo lo que hace cada día: periodismo. A la publicación de sendos extras del Quadern, el pasado jueves, y Babelia, se suma mañana la edición de un suplemento especial en formato revista que se entregará conjunta y gratuitamente con el diario. Se trata de un monográfico que propone pensar la Cataluña que viene.

El jueves se publicó un extra del Quadern en catalán en el que distintas firmas hacían un análisis de lo que han sido estos años en el universo de la cultura. Una cultura en sentido amplio, como siempre la ha entendido el Quadern. Hoy, el lector tiene en sus manos otro extra. Babelia, que se publica en todas las ediciones del diario, se dedica íntegramente a recorrer el patrimonio cultural catalán, en especial el literario, con motivo de la Feria de Francfort, que se celebra la próxima semana. Una encuesta entre 134 destacadas figuras de la academia, la creación y la crítica ha permitido establecer las 15 mejoras obras en catalán surgidas en 800 años. Ausiàs March, Tirant lo Blanc y El quadern gris, de Josep Pla, han sido las tres piezas escogidas para encabezar este canon en catalán.

Sin nostalgias

Mañana, la edición de Cataluña publica un suplemento en formato revista de 120 páginas. La propuesta consiste en pensar, y así lo enuncia el título, la Cataluña que viene. En lugar de hacer una celebración rememorativa del pasado, un recordatorio de lo que han sido estos 25 años, se ha preferido proponer un ejercicio serio de prospectiva, ajeno a cualquier profetismo. Javier Moreno, director de EL PAÍS, lo explica en el citado extra: "Como la nostalgia es muy mala trampa cuando se acercan los aniversarios, hemos querido celebrar éste con un suplemento que mire al futuro y que se pregunte, honestamente, adónde va Cataluña. O dicho más precisamente, adónde quiere ir".

El suplemento analiza la situación actual de distintos ámbitos de la vida de este país y las expectativas de futuro que existen. La vivienda, la inmigración, la renovación industrial, la cultura emergente, los retos de la revolución digital, la política doméstica y en el contexto europeo, el horizonte educativo, el debate sobre las infraestructuras, etcétera son el sujeto de análisis por parte de periodistas y expertos. Sin olvidar el testimonio ciudadano recogido a través de una dirección de correo electrónico o un blog que ha estado abierto dos meses a los lectores en las páginas digitales del diario.

El investigador Joan Massagué, la agente literaria Carmen Balcells y el empresario Ramon Roca protagonizan tres entrevistas en profundidad donde reflexionan sobre los ámbitos en los que tienen un indiscutible liderazgo.

Además, la redacción solicitó a una serie de escritores (Enrique Vila-Matas, Eduardo Mendoza, Javier Cercas, Empar Moliner, Rafael Argullol, Guillem Martínez y Maruja Torres) un breve relato, una ficción sobre un futurible catalán, personal o colectivo. Como escribe el director adjunto y responsable de la edición catalana, Xavier Vidal-Folch, el paisaje catalán cambiará en los próximos 25 años. "En este extra tratamos de averiguar cómo. Queremos explicarlo cada día, acompañarles. Somos sólo periodistas. Sólo un periódico. Un puente de diálogo".

Humilde empeño

Esta filosofía es la que presidió el nacimiento de esta edición. En la editorial que el diario publicaba el 6 de octubre de 1982, se decía: "Nacemos así hoy en Cataluña no con la intención de llenar inexistentes huecos ni con la de distribuir lecciones de disciplinas que desconocemos, sino con el humilde empeño de ampliar en torno nuestro la opinión que nos apoya y hacer más plural y rico el panorama de la prensa y los medios de comunicación catalanes".

Aquel día, José Ortega, el entonces presidente de la sociedad editora; Jesús de Polanco, consejero delegado, y Juan Luis Cebrián, director del periódico, siguieron en los talleres la llegada de las planchas y la impresión en una rotativa de tres cuerpos. A las instalaciones de la Zona Franca acudió una notable representación de la sociedad catalana. Veinticinco años después, la redacción se ha mudado al centro de Barcelona, a la calle del Consell de Cent. En la Zona Franca se ha ampliado el edificio para cobijar una rotativa KBA Commander 80 que permitirá la edición íntegra del diario en color y se trabaja en la modernización del sistema de cierre. Ciento veintiséis trabajadores en plantilla, entre periodistas, administración y talleres, y un importante núcleo de colaboradores se afanan cada día para seguir fieles a aquel compromiso fundacional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de octubre de 2007