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Vizcaya y Álava abrirán dos comederos para buitres tras un año de polémica

La polémica por el cierre, hace ya más de un año, de un comedero para buitres en Ordunte parece encaminada a resolverse. Las diputaciones de Vizcaya y Álava y la Junta de Castilla y León firmarán hoy un acuerdo para la apertura de sendos muladares en territorio vizcaíno y alavés y otras dos zonas de carroña en la provincia de Burgos.

Los episodios de ataques al ganado -una treintena en los últimos meses- llevaron a los responsables institucionales a buscar una solución global. La Diputación vizcaína, que cerró en agosto el comedero de Ordunte y abrió la polémica por el rechazo de ecologistas y sindicatos agrarios, ha mantenido que no es un problema de su territorio, ya que en Vizcaya existen sólo una treintena de parejas, frente a las 2.400 de Burgos o las 500 de Álava.

El portavoz de la Diputación vizcaína, Iosu Madariaga, confirmó ayer el acuerdo con Álava y Castilla y León, pero aplazó precisar los detalles hasta la firma, prevista para hoy en Valladolid. Aseguró que la mayoría de los buitres que se acercan a Vizcaya "proceden del norte de Burgos" y que el acuerdo alcanzado permite mantener el equilibrio entre los usos del medio natural y su protección.

Cierre de Ordunte

Al parecer, Vizcaya mantendrá el cierre del muladar de Ordunte, que ha estado funcionando 20 años, y abrirá otro en la zona de Carranza, en el parque natural de Armañón. El de Álava se ubicará en Valderejo.

Hasta seis grupos ecologistas se han movilizado este año en contra del cierre del muladar de Ordunte, que han calificado de ilegal al asegurar que incumple una directiva de la UE y amenaza la supervivencia del alimoche. El caso llegó a los tribunales por una denuncia del PP al Tribunal Superior. Un informe del Departamento de Medio Ambiente, elaborado en mayo, recomendaba reabrir la buitrera de Ordunte.

Entre los ganaderos ha habido opiniones diferentes. Algunas asociaciones reclaman la reapertura, pero otros colectivos se oponían por temor a que atrajera a más rapaces. El sindicato ENBA instó hace unas semanas a buscar medidas conjuntas, ya que "el problema no es sólo de una provincia".

El PP de Vizcaya valoró ayer la apertura de otros comederos, pero defendió que se mantenga el de Ordunte. En caso contrario, dijo su juntero Arturo Aldecoa, "se abre de nuevo la puerta al proyecto de parque eólico", frustrado el pasado año por el Gobierno por las graves afecciones medioambientales que causaría. "Llevamos un año advirtiendo de que no vamos a aceptar una estrategia deliberada para acabar con la presencia de aves rapaces en Ordunte", agregó Aldecoa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de octubre de 2007