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Entrevista:FERNANDO SAVATER | Promotor de Unidad, Progreso y Democracia

"Si Ibarretxe actúa en contra de la ley, debe ser depuesto"

Un nuevo partido -Unión, Progreso y Democracia (UPD)- se presenta hoy en sociedad. Aún no tiene programa ni candidatos, aunque sí varias cabezas visibles. La más popular, la del filósofo Fernando Savater (San Sebastián, 1947). Él no irá en las listas pero pone su voz y su rostro a una iniciativa que nació de movimientos cívicos y aspira a entrar en el Parlamento. La entrevista se realiza horas después de que el presidente vasco, Juan José Ibarretxe, anuncie un referéndum sobre la autodeterminación en 2008.

Pregunta. ¿Cómo debe responder el Gobierno de España al desafío planteado por Ibarretxe?

Respuesta. Si lo que ha planteado no es constitucional, entonces habrá que denunciarlo y negarnos a obedecer a una autoridad que se sale de sus atribuciones legales. El lehendakari es un cargo del Estado español, la única autoridad que tiene es la que le da la Constitución y la legalidad española. Fuera de esa legalidad, ese señor no tiene ninguna autoridad. Si utiliza su cargo de manera prevaricadora, en contra de la ley, supongo que será depuesto. Igual que cuando un cargo público malversa dinero.

"UPD es un partido progresista que busca restaurar la igualdad entre los españoles"

"No nos gusta la forma en que se gobierna España ni el discurso alternativo del PP"

P. ¿Habría que suspender el Estatuto de Autonomía?

R. Yo supongo que habrá quien lo pueda determinar, de acuerdo con la gravedad que adquiera el asunto. Lo que es evidente es que el lehendakari no puede hablar de tú a tú con el presidente español porque no es un jefe de Estado que pueda poner condiciones o dar órdenes. Él está sometido al Estado, que es del que emana su autoridad. Si la utiliza de forma prevaricadora, supongo que se le puede deponer y, entretanto, suspender la autonomía o buscar sustituto para su autoridad.

P. ¿Qué es UPD? ¿Qué común denominador tienen sus miembros?

R. Es un partido progresista que busca restaurar la igualdad de todos los españoles, el cierre definitivo del sistema territorial, una verdadera laicidad del Estado y que las creencias sean derechos privados pero no obligaciones públicas.

P. Dice "restaurar" la igualdad. ¿Ha sido socavada?

R. Yo creo que sí. Hoy se habla tranquilamente de asimetría entre territorios. Nosotros creemos que las autonomías son una forma de organizar el Estado, pero lo importante son los ciudadanos. Las amenazas a la igualdad han ido a más en esta legislatura.

P. ¿UPD surge sólo por la decepción con Zapatero o también por decepción con el PP?

R. Ambas. No nos gusta la forma en que se está gobernando España y no nos fiamos del discurso alternativo que hace la oposición.

P. ¿En qué fallan uno y otro?

R. Del PSOE rechazamos la ambigüedad, la concesiones excesivas a los nacionalismos, la retórica que dice una cosa y hace otra... De la oposición, su tendencia a apoyar actitudes integristas respecto a la educación y las costumbres.

P. ¿Van a proponer la reforma de la Constitución para devolver competencias al Estado?

R. Sí. Se trata de cerrar el modelo territorial. El Estado debe recuperar una serie de atribuciones, como la educación y la fiscalidad, pero sobre todo debe quedar claro lo que corresponde al Estado y a las autonomías. No eso de que se pueda decir: "Hoy llegamos hasta aquí pero todo queda abierto para seguir en una demanda infinita a cuenta de los derechos históricos".

P. ¿Pedirán la revisión del Concordato con la Iglesia?

R. Sí. Es una supervivencia de un pasado franquista, que impone la tutela católica en la vida pública. Hay que acabar con los privilegios de la Iglesia católica.

P. ¿Qué más proponen?

R. La modificación de la Ley Electoral para que no estén superrepresentados los nacionalismos; listas abiertas; cambios en la designación de magistrados y del fiscal general, para que no sean tan dependientes de los políticos; un pacto por la educación para que ésta vaya más allá de vaivenes políticos; el reforzamiento de la educación laica y de los servicios públicos...

P. Si el binomio izquierda-derecha sigue existiendo, ¿dónde se sitúa este nuevo partido?

R. Ese binomio tiene su sentido, pero ya no basta. Vemos elementos nefastos tanto en la izquierda como en la derecha actuales.

P. ¿Cuáles?

R. Por supuesto, lo reaccionario de la izquierda es esa convicción de que el nacionalismo es de izquierdas. La alianza con el nacionalismo es profundamente errónea y reaccionaria. Y en la derecha, la idea de que la enseñanza o las leyes que afectan a las costumbres, o por ejemplo las que se refieren a los homosexuales, deben someterse a la tutela de creencias religiosas. Por eso preferimos hablar de "progresista" y "reaccionario". No nos consideramos ligados a la derecha o la izquierda sino a los elementos progresistas de ambos.

P. ¿Qué ha hecho bien el Gobierno de Zapatero?

R. La Ley de Igualdad, la de Dependencia, todo el enfoque de protección social, eso es positivo.

P. ¿Y en qué irían de la mano con el PP?

R. La lucha contra el terrorismo y la ausencia de concesiones políticas fue mucho mejor entendida por el PP. Su discurso en ese aspecto es más claro. El del PSOE es menos nítido, más oportunista.

P. Guerra de banderas, quema de fotografías de los Reyes... Los nacionalismos siempre han atacado los símbolos del Estado. ¿Por qué existe ahora la sensación de que la ofensiva es mayor?

R. Sensación no, realidad.

P. Pero la bandera española tampoco se colgaba antes en muchos ayuntamientos...

R. Efectivamente, pero ahora, cuando se denuncia eso, surge inmediatamente la actitud desafiante de no querer ponerlas. Yo no digo que todos los males del país hayan surgido ahora. Pero la sensación de debilidad que se ha dado últimamente es un hecho y pasa factura. El Gobierno se apoya en grupos que no creen en el Estado.

P. Otros gobiernos también se apoyaron en los nacionalistas. ¿Presionaron menos entonces?

R. Nunca un Gobierno se apoyó en un partido como ERC.

P. ¿Cuál es el electorado natural de UPD?

R. Trataremos de atraer a los que se abstienen porque nunca han podido elegir y recuperar a los que un día estuvieron comprometidos y ahora están asqueados. Y a quien vota con resignación a PP o PSOE porque dice: "No hay otra cosa". Bueno, pues ahora que sepan que sí hay otra cosa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de septiembre de 2007