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Reportaje:Fórmula 1 | Gran Premio de Japón: la batalla continúa

"McLaren ya sabe quién está con ellos"

Hamilton manda un mensaje a su escudería y asegura que el piloto español "no es la persona que imaginaba"

Cuando Lewis Hamilton insultó a Ron Dennis al final de la cronometrada de Hungría, una de las revistas más prestigiosas de la fórmula 1, Business F-1, publicó un artículo que tituló El final de la inocencia. Era un largo relato sobre la evolución de la relación que el piloto británico ha mantenido con la escudería McLaren desde que su patrón, Dennis, comenzó a ayudarle a los 13 años. En Hungría elevó el tono de voz, le insultó y le amenazó con dejar el equipo "si vuelves a joderme de esta forma".

Sin embargo, al día siguiente Hamilton pidió perdón. Y Dennis actuó como un padre y volvió a darle su bendición. Hamilton fue perdonado, y a partir de entonces comenzó una campaña de adhesión incondicional a McLaren, mientras Alonso se sentía cada vez más lejos de la cúpula dirigente de la escudería británica. Pero, el estallido de Hungría -con todo el asunto de los e-mails por medio- pareció actuar como un liberador para Alonso: su enfrentamiento con el equipo había salido a la luz. No había nada que esconder, podía sentirse más libre. Y entonces, comenzó a correr. En las tres últimas carreras, el español mostró lo mejor de su repertorio y concluyó por delante de Hamilton. Ahora la diferencia entre ambos es sólo de dos puntos. Y el británico está tenso. Hamilton ve el panorama desde una óptica opuesta a la del español. Él no tiene temores sobre la conducta del equipo. "Aunque yo soy nuevo y él un doble campeón mundial, lo cierto es que me he ganado el respeto del equipo mucho más que él", asegura Hamilton. "Todo lo que ha ocurrido en las últimas semanas, ha demostrado quién está con el equipo y a quien deben apoyar. A De la Rosa y a mí se nos pidió que intentáramos que [Alonso] se encontrara bien en el equipo, y lo hicimos. Y Luego ya se ha visto lo que ha hecho él por el equipo".

El británico está convencido de que su relación con la escudería va a ayudarle. Y tiene motivos para creer en ello, porque McLaren le ha ofrecido un nuevo contrato por cinco años por un montante de 80 millones de euros (12 anuales de ficha, más incentivos). Tal vez por eso, afirma que nunca ha pedido a ningún equipo que le favorezca por encima de su compañero. "Quiero ganar limpiamente, con el mismo coche que Alonso, sin favoritismos del equipo". Pero, pensando en lo que ocurrió en la salida de Spa, amenaza: "Quizás debió estamparme contra el muro. Estaré mucho más atento a lo que haga Fernando. Si es necesario puedo ser tan agresivo como el que más. No tomaré riesgos inútiles, porque aún soy líder, soy nuevo en la F-1 y no tengo nada que perder. Aunque debo reconocer que Alonso lo ha hecho realmente bien en las últimas dos carreras".

"Cuando ves a todos estos pilotos allá arriba te creas una imagen de ellos, pero luego descubres que algunos están a años luz de lo que pensabas", afirma Hamilton, cuando le preguntan por Alonso. "No es la persona que imaginaba". No son amigos y en las tres próximas carreras se juegan el título. En Fuji, lidiarán otra batalla, con los dos Ferrari de jueces. Alonso y Hamilton buscan el título, pero ambos han perdido ya la inocencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de septiembre de 2007