Reportaje:

Inmigrantes, ¿sólo en la la escuela pública?

Los centros de la Administración acogen a la mayoría de extranjeros,mientras que los concertados están al margen del 'boom' migratorio

El ascensor social está averiado. He cogido la escalera. Éste fue el título de un demoledor libro publicado hace dos años por el empresario Aziz Senni, inmigrante marroquí en Francia. Ese país tuvo ascensor social: los inmigrantes pudieron prosperar. Pero hoy el panorama descrito por Senni es triste, desolador: barrios parisienses convertidos en guetos, con carencias de escolarización, sin futuro.

En Cataluña, el debate sobre la inmigración está saltando a la escuela. Las cifras son contundentes. El 12,5% de los alumnos matriculados este curso son extranjeros. En total, 133.000 inmigrantes en escuelas, institutos y colegios catalanes. Son el 800% más que hace siete años.

Los datos indican que puede acabar parándose el ascensor social. El 87% de los alumnos extranjeros van a centros públicos, según el Departamento de Educación de la Generalitat. Sólo el 17% acuden a centros privados -en su mayoría concertados-, cuando su cuota en la enseñanza no universitaria ronda el 38%.

Las escuelas cristianas proponen acoger más inmigrantes a cambio de ampliar sus centros
La 'guetización' puede averiar el ascensor social para los recién llegados

En Barcelona, hay institutos como el Joan Coromines, en el barrio barcelonés de Sants, y escuelas públicas, como la Milà i Fontanals, en el Raval, donde más del 80% de los alumnos son extranjeros. Porcentajes parecidos se dan en algunos centros de Salt (Gironès) y, por ejemplo, en la escuela Príncep de Viana de Lleida. Hay altos porcentajes de inmigrantes en centros concertados, como el Labouré, en Barcelona, pero son excepciones.

Pero los problemas no sólo son de guetización, sino de rendimiento escolar, porque a algunos centros llegan alumnos de culturas distintas que a veces se incorporan tarde al curso. Las tasas de asunción de competencias básicas de los alumnos bajan a medida que aumenta el porcentaje de alumnos extranjeros en un aula. Lo ha constatado el Informe para la mejora de los resultados del sistema educativo en Cataluña, dirigido por el catedrático de Didáctica de las Ciencias Sociales Joaquim Prats. A partir del 20% de inmigrantes, las competencias asumidas por los alumnos bajan, según este informe.

En esta situación, la Fundación Escuela Cristiana, la mayor entre los centros concertados, ha lanzado una propuesta a la Generalitat: está dispuesta a escolarizar a más alumnos con necesidades educativas especiales, básicamente inmigrantes, si la Generalitat le permite ampliar el número de plazas.

El Departamento de Educación ha tomado dos medidas para lograr que los inmigrantes vayan también a centros no públicos. La primera, llegar a un acuerdo con 27 centros concertados para hacer gratuitas sus actividades escolares y lograr que entren en ellos alumnos con menos recursos, incluidos inmigrantes. Y la segunda, dar dinero a los colegios que acojan alumnos con necesidades educativas especiales, básicamente inmigrantes, al margen del concierto educativo. Los centros reciben 600 euros al año por cada alumno de primaria y 300 por los de secundaria.

Joan Estruch, catedrático del instituto Jaume Balmes, cree que "el precio de la vivienda es el que determina que los inmigrantes se agrupen en barrios gueto. Si la normativa refuerza la proximidad a la escuela como criterio principal para lograr plaza, llueve sobre mojado y se crean escuelas gueto. No soy partidario de repartos forzosos de alumnos, pero sí de medidas positivas que den oportunidades a los inmigrantes más motivados para salir de su zona escolar. Muchos no cambiarían de centro, pero algunos sí, y eso ayudaría a frenar el gueto escolar", afirma Estruch.

R. Cañadell (USTEC): "Hay que retirar la ayuda a quien cobre cuotas altas"

"Es urgente instaurar oficinas únicas de matriculación para distribuir equitativamente a todo el alumnado de una zona entre todos los centros (públicos y concertados) y reservar plazas durante el curso para el alumnado de incorporación tardía", dice la portavoz del sindicato USTEC, mayoritario entre el profesorado, que no firmó el Pacto por la Educación.

"Tambien es necesario aumentar sustancialmente los recursos en los centros públicos que escolarizan a la mayoría de los alumnos extranjeros de rentas bajas. Y retirar la subvención pública a los privados que cobran altas cuotas o que tienen un ideario religioso, ya que los hace incompatibles con la escolarización de todo tipo de alumnado", afirma Cañadell.

M. Agorreta (CC OO): "Lo equitativo es repartir a los inmigrantes"

"Lo justo y necesario sería un reparto equitativo del alumnado con necesidades educativas específicas (recién llegado) entre la red pública y la concertada", dice la portavoz de Enseñanza de CC OO. "El pasado curso ya criticamos la incapacidad del Departamento de Educación de establecer en el decreto de admisión de alumnado que las comisiones de escolarización y las oficinas municipales de matriculación tengan plenas competencias para hacer la distribución", expone Agorreta.

"Estas comisiones y oficinas tienen que disponer de toda la información para poder orientar la escolarización y realizar políticas de proximidad y distribución en los barrios y municipios donde se observan fenómenos de guetización de determinados centros escolares".

E. Puig (Cristianos): "Necesitamos recursos para tener más inmigrantes"

La Fundación Escuela Cristiana de Cataluña ha lanzado la propuesta de que sus centros adscritos acojan más inmigrantes si la Generalitat les permite ampliarlos. Su secretario general, Enric Puig, afirma: "El porcentaje de los alumnos inmigrados en los centros concertados aumentará, acercándose más a una distribución equilibrada de acuerdo con su presencia en cada barrio o población, ya que su implantación no es tan homogénea como la de la pública. Los porcentajes globales, al no tener en cuenta esta circunstancia, no reflejan la realidad", añade Puig.

"La insuficiencia de financiación pública dificulta este proceso. La escuela concertada debería disponer de recursos análogos a los de la pública para afrontar con éxito este reto", subraya.

D. Medina (UGT): "Ampliar los concertados sería injusto"

"La ciudadanía multicultural es un objetivo prioritario para asegurar la cohesión social", afirma el portavoz de Enseñanza de FETE-UGT, David Medina. "Y en la consecución de ese objetivo el papel de la escuela es básico. La situación actual, de claro desequilibrio en el porcentaje de alumnado inmigrante escolarizado en escuelas públicas y concertadas, es un gravísimo problema", añade Medina.

"La respuesta está en el Pacto por la Educación, que incluye importantes medidas para corregir ese desajuste. Salirse del pacto, para que las escuelas concertadas escolaricen a más inmigrantes a cambio de la ampliación de sus grupos concertados, nos parece innecesario e injusto", asegura.

J. Marsá (Director): "Se ha acabado estar sólo con españoles"

"Estoy por la enseñanza pública, pero si los centros públicos y los concertados formamos una única red, hemos de tener las mismas ventajas e inconvemnientes", dice Javier Marsá, director durante tres lustros del instituto Joan Coromines, en el corazón del barrio barcelonés de Sants, que tiene más del 70% de inmigración en sus aulas.

"Para que acojan más inmigrantes hay que dotar a los centros concertados de más fondos. De lo contrario, pueden llegar incluso al cierre, algo que es imposible en los públicos. La única solución es educar a la población. Estar sólo en clase con españoles se ha acabado. Las familias se deben dar cuenta de que es una riqueza tener tanta gente multicultural", explica este director.

I. Casals (Concertada): "Escolarizar, pero con recursos suficientes"

"Ahora se escolarizan los alumnos inmigrantes en escuelas próximas a su lugar de residencia. No hay que escolarizar a más extranjeros en las escuelas concertadas. Hay que escolarizar a todos los alumnos que lo deseen, sean extranjeros, con necesidades específicas, ordinarios, etcétera, y han de escolarizarse con los recursos necesarios", recalca Ignasi Casals, presidente de la Agrupación Escolar Catalana, que agrupa a escuelas concertadas. "Es una cuestión puramente económica y de voluntad política", añade.

"Y ya que estamos en cuestiones de educación, dejad que sigamos viendo posible la utopía: ¿para cuándo un auténtico diálogo de todas las partes implicadas para resolver esta y otras cuestiones que afectan a nuestros alumnos?", se pregunta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 28 de septiembre de 2007.

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