El debate de política general en Cataluña

Un tripartito cohesionado deja sola a CiU con su propuesta de referéndum

El tripartito funcionó como un solo bloque. El Partit dels Socialistes se apuntó ayer un éxito al situarse en el centro del terreno de juego y aislar por completo a Convergència i Unió a base de dar protagonismo a sus socios de Esquerra Republicana e Iniciativa-Esquerra Unida. Los tres grupos del tripartito votaron sin fisuras todas y cada una de las resoluciones del debate y dejaron solos a los nacionalistas de Artur Mas defendiendo su propuesta estrella: celebrar un nuevo referéndum del Estatuto si el texto es recortado por el Tribunal Constitucional.

Esquerra Republicana anuncia que sancionará al diputado Uriel Bertrán, que se ausentó adrede en una de las votaciones
La izquierda logra consensuar una resolución sobre la interconexión eléctrica con Francia y el Cuarto Cinturón
Las formaciones del tripartito votan unidas todas las mociones y aíslan a los nacionalistas y su propuesta de consultas populares

La demostración de unidad continuó cuando los republicanos se avinieron a votar una resolución de condena, aunque en términos muy suaves, de los episodios de quema de retratos del Rey. El broche lo puso Iniciativa per Catalunya-Esquerra Unida, que se aproximó a sus socios entreabriendo la puerta a la construcción del Cuarto Cinturón -con un proyecto reformado- y a la interconexión eléctrica con Francia.

"El tripartito está engrasado, esto funciona", dijo en los pasillos del Parlament un dirigente socialista tras las votaciones. Los hechos le daban la razón, al menos en parte. Por primera vez en un debate de calado no se visualizaron grandes tensiones entre los grupos de la mayoría para acordar el sentido de una votación. El tripartito rechazó una tras otra todas las resoluciones presentadas por el PP, entre ellas una condena explícita a los "ataques y ofensas" contra los Reyes que habría sido plenamente asumible para el PSC, aunque no para sus socios.

Después aprobó una resolución que es una apuesta bastante clara por la carretera orbital entre Mataró y Vilanova, el Cuarto Cinturón. Eso sí, los ecosocialistas de Joan Saura lograron introducir retoques al proyecto que defiende el PSC. Lo más llamativo es que la carretera ya no se llamará Cuarto Cinturón, término muy "gastado" a ojos de ICV. Se denominará "Ronda del Vallès" y el proyecto definitivo no tendrá que pactarse antes de 12 meses, cuando hayan pasado las elecciones generales.

Iniciativa aceptó, como también dio el a una fórmula muy genérica para avanzar en la polémica interconexión eléctrica con Francia. Por ahora, el Gobierno catalán se compromete a "establecer una adecuada relación de trabajo con el mediador de la Unión Europea en materia de interconexión eléctrica" para defender los intereses de Cataluña.

El tripartito se reafirmó en un verdadero programa de gobierno de coalición. PSC, ERC e ICV votron decenas de puntos que suponen una reafirmación de su programa de gobierno. Entre las leyes que se disponen a aprobar está una sobre consultas populares, aunque los tres partidos del Gobierno corrieron a aclarar que nada tiene que ver esta ley con hacer el referéndum propuesto por CiU sobre el actual Estatuto. Contrastaron las propuestas de resolución de Ciutadans, una verdadera contrareforma institucional de carácter centralista. Fueron rechazadas sin miramentos.

El equilibrismo del tripatito alcanzó el zénit con la condena de las presuntas injurias a la Corona. El PSC habría preferido un texto algo más contundente, pero tuvo que ceder en aras del consenso. Facilitó las cosas que fuera Convergència i Unió la que presentara la resolución inicial sobre el asunto. Después se le sumó el tripartito tras negociar cambios. transacciones.

El texto constituye una llamada a "respetar los símbolos institucionales". Poco más. Sólo un diputado republicano eludió votar este asunto. Se trata de Uriel Bertran, quien esta misma semana se autoinculpó ante la policía de haber participado en actos "antimonárquicos", que no de quemar retratos. Fuentes de ERC aseguraron ayer que el diputado tendrá que pagar una multa por ausentarse.

El episodio quedó como una anécdota. Nada que ver con situaciones del pasado, cuando Esquerra Republicana se desmarcaba sistemáticamente de votaciones que afectaban a la acción del Gobierno. Una de las más sonadas fue en marzo, cuando ERC presentó y votó una moción para pedir la independencia de Cataluña. En la pasada legislatura, ERC llegó a aliarse con CiU para aprobar asuntos como la modificación del reglamento del Parlament.

Ayer, la cocina de los pactos, con el socialista Miquel Iceta, el republicano Joan Ridao y el ecosocialista Jaume Bosch en los fogones, funcionó como un reloj.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 28 de septiembre de 2007.

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