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La polémica sobre el general "traidor"

El juego de palabras ha provocado críticas y un duro editorial ayer del diario The Wall Street Journal. The New York Times publicaba en su página número 25 del pasado lunes, al precio de más de 125.000 dólares -más de 90.000 euros-, un anuncio pagado por el grupo Move On en el que se preguntaba: "¿General Petraeus or General Betray Us?" (en inglés, el sonido es prácticamente igual y equivale a llamar a Petraeus traidor). Y tenía un subtítulo que completaba la pregunta: "Amañando las cifras para la Casa Blanca".

Editorialistas y bloggeros coincidían ayer en que el grupo había cargado mucho las tintas al atacar a un general moderado y respetado, con el fin último de imponer sus argumentos antibelicistas. Pero otros consideraban que se había conseguido el objetivo perseguido. Según le contó a un reportero del Boston Globe un senador demócrata, que prefirió mantener el anonimato, nadie en el partido iba a "llamar a Petraeus mentiroso en una televisión nacional". Y añadía: "Esperamos que eso lo hagan otros grupos ahí afuera". Y Move On lo hizo. El editorial de ayer del Boston Globe calificaba las prácticas de ese grupo de "macartistas", al "acusar sin pruebas".

No es la primera vez que Move On causa polémica. En 2004, año de elecciones presidenciales, organizó un concurso de ideas para anuncios en contra de Bush. Recibió 1.500. Dos de los que se colgaron en su sitio web ponían al mismo nivel al presidente estadounidense con el dictador y genocida nazi Adolf Hitler. Fundado en 1998 por el matrimonio Joan Blades y Wes Boyd como una petición para acabar con el impeachment contra Bill Clinton y "seguir adelante" (move on), el grupo cuenta con más de tres millones de miembros y desde 2003 condena la invasión de Irak y ha apoyado y recaudado fondos para diferentes candidatos demócratas. The Washington Post dice que el grupo va más allá de "simplemente oponerse a la Administración de Bush".

Ocho detenidos

No fue Move On el único en tener presencia en el día más importante del general David Petraeus desde que aceptó el mando de las tropas desplegadas en Irak. La policía detenía el lunes a ocho personas por alterar el orden en el Cannon Caucus Room del Congreso, donde se celebró la comparecencia. Entre los detenidos estaba Cindy Sheehan, madre de un soldado fallecido en servicio y una de las activistas que más páginas ha ocupado en los diarios después de acampar ante el rancho de Bush en Crawford, Tejas, y que hace unos meses anunció su retirada. Lejos de apartarse del activismo, su hermana le acompaña ahora y el lunes protagonizó algunos de los gritos más sonados en el Congreso.

El jefe del comité de Asuntos Militares de la Cámara de Representantes, Ike Skelton, amenazó con procesar a una de las manifestantes de Code Pink, todas vestidas de rosa, como indica su nombre, después de que esta lanzara un grito criticando a Petraeus. "Esto es intolerable", dijo este político demócrata, quien a continuación anunció que serían "perseguidos por la justicia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de septiembre de 2007