El Gobierno cambiará 1.500 kilómetros de guardarraíles peligrosos para 2008

Fomento adelanta un año la ejecución de esta reivindicación de los motoristas

Lo que empezó siendo un compromiso a seis años vista se convertirá en realidad a finales de 2008, cuando el Estado haya adaptado 1.500 kilómetros de guardarraíles (quitamiedos) peligrosos, responsables de muchas muertes de motoristas. El adelanto de las fechas lo anunció ayer el PSOE en el Senado. El número de motoristas fallecidos en accidente se ha disparado un 53% en el último año, hasta suponer una cifra tan relevante que el pasado martes el ministro del Interior aseguró que es una de las claves que explican el aumento de las cifras de muertos este verano.

Hace años que los motoristas, a través de asociaciones, denuncian una espeluznante realidad. Según los datos de la asociación Mutua Motera, casi la mitad de los fallecimientos de motoristas se deben a choques con los quitamiedos. El conductor sale despedido, se desliza por el asfalto y pasa por debajo del quitamiedos. Las patas, metálicas y con forma de "T", actúan como cuchillas que producen graves lesiones y amputaciones.

La solución es tapar el hueco que queda entre la valla metálica y el suelo, ampliando la superficie del quitamiedos, de forma que el motorista tenga algo contra lo que chocar y no acabe en la cuneta o terraplén de turno, y eso en caso de que pase sin tocar los citados pilares mutiladores.

La ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, anunció el pasado mes de abril en el pleno del Senado que el Gobierno planeaba cambiar 1.500 kilómetros de guardarraíles en las carreteras de la red estatal (quedan fuera de su responsabilidad las carreteras autonómicas). Se trata de puntos de especial peligrosidad. Álvarez añadió también que la inversión prevista era de 47 millones de euros y que estaría todo terminado en 2009.

Álvarez detalló que se trata de 500 kilómetros en autovías y 1.000 en carreteras convencionales. El cambio consiste en "colocar en las barreras existentes una valla inferior, que al estar situada a tres centímetros del suelo evita que en caso de accidente los motociclistas puedan pasar por debajo, impidiéndose así que puedan golpearse contra los postes, los árboles, las farolas, despeñarse o seccionarse miembros, además de que esa valla actúa como un muelle que absorbe la fuerza del choque", dijo la ministra.

El Grupo Socialista en el Senado fue quien anunció ayer que este compromiso, con los mismos datos, se adelanta a finales del año que viene. Los senadores Enrique Curiel (portavoz adjunto del PSOE) y José Miguel Camacho (portavoz de Interior) presentaron una moción en la que se pide al Gobierno que acelere la sustitución de los guardarraíles, entre otras medidas para la reducción de los accidentes de tráfico. La moción será debatida en el pleno del Senado del próximo martes, el primero de este periodo de sesiones.

Será la segunda vez que el Senado le plantee esta exigencia al Gobierno en esta legislatura. La primera fue el 7 de febrero del año pasado, cuando el pleno aprobó por unanimidad una moción del PP en este sentido. Aquel texto fue presentado por Javier Sánchez Simón, senador canario del PP que hablaba de "los motoristas" en primera persona, al ser un gran aficionado.

Durante la presentación de ayer, Curiel y Camacho hicieron constantes referencias a una asociación, Mutua Motera, a la que incluso citaron como fuente de algunos datos. Además de ponerse de acuerdo con Tráfico, los socialistas se reunieron con esta asociación para trabajar el tema. El presidente de Mutua Motera, Juan Manuel Reyes, explicó que lo consideran un paso importante, aunque no suficiente. "Los 1.500 kilómetros son los puntos más peligrosos. Es el mínimo", dijo. Esta asociación comenzó a trabajar en 2002 y desde entonces ha sumado 16.500 asociados y se ha convertido en el interlocutor habitual de la DGT y de cualquier político que se interese por el tema.

Según dijo el martes el ministro del Interior, las muertes de motoristas han aumentado un 53% entre el verano pasado y este y podrían explicar el aumento en cifras globales de fallecidos. Desde Mutua Motera explicaron ayer que se ha pasado de 90.000 motos vendidas en 2002 a 265.000 el año pasado, y la edad media de los accidentados supera los 30 años. Por eso, la asociación cree que hay una moda de comprar motos potentes entre jóvenes con buena situación económica "que tuvieron una moto pequeña hace muchos años y ahora creen que saben conducirlas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 05 de septiembre de 2007.

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