Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Sexo sin tabúes en Cuatro

Guillermo Toledo vuelve a televisión con una comedia en la que cuatro parejas dan distintas visiones de las relaciones amorosas

Una pareja de adolescentes alocados, un matrimonio en crisis, otro afianzado y dos eternos novios que no se deciden a vivir juntos. Cuatro parejas. Varios puntos de vista sobre el amor, el sexo y la vida. Es lo que desde mediados de septiembre propondrá la nueva serie que estrena Cuatro en su horario de máxima audiencia. Su nombre: Cuestión de sexo.

Su principal reclamo: la vuelta a la televisión de Guillermo Toledo después de 7 vidas (Tele 5).

Un guión "muy pensado" y una producción de "calidad, con mucho tiempo para rodar cada capítulo", son otros dos grandes atractivos que la productora Notro Films (Los simuladores, La familia Mata) asegura llevar a la pequeña pantalla. "Desternillante, real y cómica, distinta", son algunos adjetivos de Pilar Castro (Los Serrano), esposa infiel de Toledo en la ficción y compañera habitual de reparto en la vida real.

Junto al matrimonio en crisis por los cuernos que el personaje de Toledo sabe que lleva y el tedio de 18 años de relación, se forma una trama de tres parejas de amigos con distintas formas de afrontar las relaciones amorosas. La hija que el matrimonio protagonista tuvo a los 18 años, la debutante Ana Fernández, da lugar a un argumento paralelo de instituto y amores adolescentes. Idas y venidas con un "rebelde, repetidor y algo canalla", encarnado en el ex Al salir de clase Javier Pereira, traerán de cabeza a la pareja.

Los problemas, inquietudes y relaciones sexuales de los treintañeros, entreverados con los de los adolescentes, proponen una serie que Toledo califica de "distinta de todo lo que se ha hecho en España hasta ahora". "Una mezcla de Friends y Mujeres desesperadas" es lo que se le viene a la cabeza a Pilar Castro para definir Cuestión de sexo.

El formato se antoja sin duda parecido al de la primera comedia: tres casas y una cafetería donde se desarrolla la mayor parte de la acción. A ello añaden un "gran uso de los exteriores", según su protagonista. Se han construido 900 metros cuadrados de decorado en un plató de 1.500 "para dar el mayor realismo posible".

Una de las viviendas-escenario es la de los padres de Carmen Ruiz, que la semana que viene se despide como recepcionista de Yo soy Bea (Tele 5). Los motivos para dejar una serie de semejante éxito y embarcarse en este proyecto son "un personaje, un guión y un reparto que invitan a la aventura". Su novio, un personaje con el alma más joven que el cuerpo que no se atreve al compromiso, es el gallego Xulio Abonjo.

La tercera pareja es la compuesta por la actriz argentina Valeria Alonso y por Alfonso Lara, que hizo de profesor de la escuela de Un paso adelante. Ellos dicen formar en la serie un matrimonio más armónico, "muy ambicioso", en el que la mujer es quien tiene la primera y la última palabra.

Con estos mimbres, "basta estar a la altura del guión", alabado hasta la saciedad por todos los protagonistas, "para que la serie funcione". "Te ríes con sólo leerlo, se ve que es muy bueno", asegura Lara.

En él, el sexo no está sólo en el título. "No es el elemento principal", según Toledo. "Pero sí que tiene mucha importancia", añade su esposa en la serie. "Habrá bastantes escenas, no explícitas, claro", dice Castro. En cada capítulo, de 50 minutos, una cena de las tres parejas adultas tratará el tema "sin tabúes".

Los creadores de la serie tienen experiencia en la comedia. David Fernández, David Abajo y Ramón Tarrés llevan años trabajando como equipo, cuyo fruto más provechoso fue Aquí no hay quien viva. Los actores saben que se enfrentarán a las apuestas de ficción de las otras cadenas. Castro cree que tienen la ventaja de que llevan al mercado una comedia pura entre mucho drama, y Toledo confía en una cadena que "deja trabajar".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 31 de agosto de 2007