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Nueva tragedia en las carreteras

El número de víctimas mortales de tráfico crece un 28% en agosto

El segundo peor fin de semana en lo que va de año se cobra 37 fallecidos, 11 de ellos en moto

Un agosto horrendo está empañando las esperanzadoras cifras de siniestralidad que se vienen registrando este año. En los 12 primeros días del mes, 121 personas han perdido la vida en las carreteras españolas, casi un tercio más que en el mismo período del año pasado, con el permiso por puntos recién estrenado. El último fin de semana, el segundo más accidentado de todo 2007, se cerró con 37 muertos. Once de estas víctimas circulaban en motocicletas.

El balance anual sigue siendo mejor que el de 2006, con un 10% menos de fallecidos

La mayoría de los accidentes se han producido en carreteras de doble sentido

La Dirección General de Tráfico (DGT) confiaba en que meter miedo a los conductores era un buen método para que los masivos desplazamientos del mes de agosto no desembocaran en una sangría de accidentes. Pero ni con esas. Con las autovías plagadas de paneles que recordaban los más de 1.600 muertos en lo que va de año, y con los agentes de la Guardia Civil efectuando 100.000 controles de velocidad diarios, desde las tres de la tarde del pasado viernes hasta la medianoche del domingo se contabilizaron 37 fallecidos, 15 más que en el mismo período del año pasado. Un incremento del 68%.

El trágico fin de semana, sólo superado por los 39 muertos registrados entre el 18 y el 20 de mayo, ha contribuido a empeorar las preocupantes cifras de siniestralidad que se vienen registrando desde que comenzó el mes de agosto. Hasta la medianoche del domingo habían muerto 121 personas, un 27% más que las 94 del año anterior. El número de accidentes mortales también se elevó en un 20%, al pasar de 81 a 101. Asimismo, hubo un 11% más de heridos graves: 50 en los 12 primeros días de agosto de 2006, 61 en los de 2007.

Ayer, tras recibir el parte de incidencias, en los despachos de la DGT cundía el desánimo. Sobre todo porque los datos negativos, que han roto la tendencia positiva que se arrastraba desde que comenzó el año, han llegado justo cuando se habían intensificado las campañas de concienciación y vigilancia en las carreteras, coincidiendo con una época en la que se multiplica la densidad del tráfico. A los desplazamientos de fin de semana se suman los de salida o retorno por cambio de quincena, los viajes a poblaciones en fiestas y los de inmigrantes portugueses y magrebíes que se dirigen a sus países para pasar las vacaciones desde España o Francia.

Aun así, Tráfico entiende que no hay razones para alarmarse. En primer lugar, porque "no se pueden tomar como referencia los accidentes que han ocurrido en sólo tres días, y menos comparándolos con los del mismo fin de semana del año pasado, que fue especialmente bueno", según advirtió un portavoz de la DGT. Tampoco se pueden sacar conclusiones objetivas, de acuerdo con Tráfico, a partir las cifras de las dos primeras semanas de agosto. El año pasado, además, se acababa de estrenar el carné por puntos, que entró en vigor en julio de 2007. La DGT interpreta que la novedad estimuló la prudencia de los conductores.

En definitiva, los responsables de Tráfico se consuelan observando que el balance anual de mortalidad sigue siendo positivo: hasta el pasado domingo, los accidentes de tráfico habían causado 1.699 fallecidos. A estas alturas, el año pasado ya había 1.891 muertos, con lo cual el descenso se sitúa en el 10,1%. La cifra de víctimas ha descendido todos los meses de este año con respecto a 2006. Será difícil, eso sí, que en agosto se repita la buena noticia.

El último fin de semana, por otro lado, ha vuelto a confirmar que corren malos tiempos para la seguridad de los motoristas. De los 37 fallecidos, 11 viajaban a bordo de motocicletas, el único vehículo de todo el parque móvil en el que la siniestralidad aumenta año tras año. En el ámbito de las dos ruedas, el accidente más grave se produjo a las 13.17 del sábado en la autopista A-7, a su paso por Jerez de la Frontera (Cádiz). Una BMW R 1200 se salió de la calzada por el margen izquierdo y chocó contra la mediana. Murieron el conductor y la acompañante, ambos de 37 años, pese a que llevaban puesto el casco.

Como es habitual, la mayoría de los accidentes, el 70%, se han producido en carreteras de doble sentido. Así sucedió en la colisión frontal que el sábado causó tres fallecidos y cinco heridos graves en la C-60, a la altura de Argentona (Barcelona). Las mismas víctimas mortales que hubo el domingo en la autovía A-6, en el término municipal de Pozuelo del Páramo (León). En un tramo sin curvas y con buena visibilidad, la conductora de un Opel Astra que viajaba en sentido A Coruña dio un volantazo a la izquierda, atravesó la mediana y se tragó a un BMW.

León ha cerrado una semana para olvidar. Entre el viernes y el domingo fallecieron cinco personas en carreteras de la provincia. Estas víctimas se suman a los cuatro miembros de una familia portuguesa, entre ellos dos niñas de 18 meses y nueve años, que murieron el jueves en una colisión múltiple en la A-66, cuando viajaban a su país desde Francia.

Ayer, aparte de los cinco muertos en el accidente de autobús de Jaén, dos personas perecieron al precipitarse su automóvil por un barranco de unos 150 metros de desnivel en Hoz de Jaca (Huesca). Además, un hombre de 53 años pereció al ser atropellado por un turismo en Almonte (Huelva).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de agosto de 2007