El Ejército yemení mata a cuatro sospechosos del asesinato de los turistas españoles

El Ejército yemení abatió ayer a cuatro presuntos miembros de la rama de Al Qaeda en el país árabe, sospechosos de estar implicados en el atentado que el pasado 2 de julio causó la muerte de ocho turistas españoles en Mareb, a 170 kilómetros al este de la capital, Saná. El Gobierno de Yemen confirmó que dos de los muertos, Ali Bin Ali y Qasem Yahya Mahdi al Reimi, pertenecen a la lista de 10 terroristas que publicó la semana pasada el semanario local 22 de septiembre y que, según las autoridades, fueron los que planificaron y ejecutaron el ataque contra los turistas. Los cadáveres calcinados de los otros dos muertos complican su identificación.

Los terroristas fueron abatidos en una zona montañosa de la provincia de Mareb en una operación realizada por el Ejército junto con un comando de antidisturbios, que perdió a un agente, mientras que otro resultó gravemente herido. "La campaña policial comenzó en torno a las ocho de la mañana (cinco de la mañana hora española), con apoyo de tres helicópteros de las Fuerzas Armadas, en la zona de Al Suheil", cercana a la región de Samraa, en el sur de Mareb, dijo el gobernador de esa provincia, Aref al Zuka. Según fuentes policiales, en los enfrentamientos se utilizaron varios tipos de armas, incluidas granadas de mano y lanzagranadas RPG.

Huyó de la cárcel

Al Reimi, uno de los cuatros muertos ayer, había huido en febrero de 2006, junto a otros 23 miembros de Al Qaeda, de una cárcel de las Fuerzas de la Seguridad del Estado de Saná.

El área de los enfrentamientos, conocida como feudo de traficantes de drogas y grupos terroristas, está situada dentro de la región de influencia de la tribu Obeida, en la carretera principal entre Mareb y Saná. Los jefes de esa tribu, así como de otro influyente clan de Mareb, Al Ashraaf, se comprometieron el pasado domingo, en una reunión con el presidente del país, Ali Abdulá Saleh, a ayudar en la detención de los autores del atentado que causó la muerte de ocho turistas españoles.

El mandatario yemení elogió ayer la "excelente y rápida" actuación de las fuerzas de seguridad, mientras se comprometía a erradicar las "células terroristas" de este país conservador de naturaleza tribal del sur de la península Arábiga. Saleh hizo esta promesa durante una ceremonia de graduación de decenas de policías que se incorporarán a los miles de efectivos que el Gobierno de Saná planea desplegar en las distintas provincias del país en el marco de un nuevo plan de seguridad.

La declaración de Saleh y la operación policial coinciden con una campaña de los ministerios de Turismo y Cultura destinada a mejorar la imagen de Yemen en Occidente y reavivar la industria del turismo tras el ataque a los españoles.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 08 de agosto de 2007.

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