Un año de averías, huelgas y atascos

Endesa atribuye a Red Eléctrica el apagón y revela 60 incidentes en sólo mes y medio

La empresa eléctrica apoya su versión en informes elaborados por tres universidades

Endesa atribuye a Red Eléctrica de España (REE) toda la responsabilidad del apagón de Barcelona. El informe sobre el incidente es rotundo: la gran avería se debió, en un 95%, al incendio de la subestación de Maragall, propiedad de REE. Y la causa fue el mal estado de los cables subterráneos. Incluso el detonante del apagón, la caída de un cable de Endesa sobre la estación de Collblanch, fue culpa de REE. La empresa que preside Francisco Pizarro apoya su informe en estudios de tres universidades y revela que la red de Barcelona registró hasta 60 incidentes del 5 de junio al 23 de julio.

Francisco Pizarro solicita comparecer en el Parlamento catalán para aportar datos
El relato de la compañía resalta las enormes deficiencias de la red eléctrica de Barcelona

Endesa y Red Eléctrica de España, cuyo principal accionista (20%), a través de la SEPI, es el Estado, se preparan para una larga polémica. Cada una de las empresas atribuye a la otra la plena responsabilidad del gran apagón registrado en Barcelona el 23 de julio. La semana pasada, REE, presidida por el ex ministro de Agricultura socialista Luis Atienza, aplicó el dicho de que quien da primero da dos veces. La empresa atribuyó el incidente a la caída de un cable propiedad de Endesa sobre la subestación eléctrica de Collblanc. Ahora, Endesa ha devuelto la pelota.

Según el informe que la compañía enviará a la Comisión Nacional de la Energía (CNE), el cable de Collblanc se cayó como consecuencia "de una serie de incidentes previos en la red de 220 kilovoltios [propiedad de REE], que ocasionaron sobreintensidades y vibraciones muy importantes hasta hacer que los conductores se rompieran". El incidente, además, no hubiera pasado de representar una leve incomodidad a los usuarios si, además, no hubiera fallado otra instalación de REE, la subestación de Maragall, que se incendió "con gran probabilidad" por algún tipo de "defecto previo en el cable [subterráneo y refrigerado por aceite] Urgell-Maragall". Endesa atribuye a ese incendio el 95% del apagón que sumió a la Ciudad Condal en el caos.

En el informe, Endesa cifra en 60 los incidentes registrados desde el 5 de junio en la red de 220 kilovoltios, la que gestiona REE. De ellos, detalla medio centenar. En un solo día, el 17 de julio, una semana antes del apagón, se llegaron a registrar 21 incidentes en líneas y transformadores de la red de alta tensión.

Según Endesa, los repetidos incidentes en la red pudieron deberse a varios accidentes registrados en el centro de Barcelona. En concreto, la compañía apunta a la explosión de un conducto de gas que el 5 de junio dañó el cable Collblanc-Urgell, de REE, y a unas obras que el día 16 de julio taladraron una galería y dañaron los cables de 220 kilovoltios Besós-Trinitat y Badalona-Sant Andreu. Ambos cables son propiedad, también, de Red Eléctrica.

El relato que hace Endesa de lo sucedido en Barcelona en la noche del 23 de julio convierte la red eléctrica de la capital en una especie de verbena de San Juan, con disparos -salto de protecciones- encadenados, chispazos continuos y fallos en cadena. Así, la eléctrica detalla que entre las 2.09 y las 2.40 del día 23 (el gran apagón se registró a las 10.53), "las líneas de 220 kilovoltios entre las subestaciones de Can Jardí y Collblanc dispararon un total de cinco veces". Esos disparos estuvieron acompañados de otros "en las protecciones del cable Barcelona-Maragall". En la subestación de Maragall se detectan además, siete horas antes del apagón, ruidos "como de explosiones" y humos por las trampillas.

Para reforzar la hipótesis de que el apagón no fue algo fortuito, impredecible y sorpresivo, sino el fruto de problemas en la red de REE que venían de meses atrás, Endesa relata que a las 3.00 del día 23 -siete horas antes del apagón- un cable paralelo al que cayó sobre Collblanc se derrumbó "por las mismas circunstancias". Según la eléctrica, la probabilidad matemática "de que dos circuitos se rompan con menos de ocho horas de diferencia por causas independientes es de una vez cada 3,6 millones de años".

Endesa sostiene que avisó a REE de la situación por la que atravesaba la red de Barcelona. El informe recoge parte de una carta fechada el 11 de mayo de este año en la que Endesa habría comunicado a REE la delicada situación del sistema, instando a la compañía a preparar planes especiales para mejorar el estado de la red.

El informe de Endesa se apoya en los estudios sobre el incidente encargados a tres universidades: la de Sevilla (Departamento de Ingeniería Eléctrica), la Universidad Pontificia de Comillas y la Universidad Politécnica de Cataluña (Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales).

Los informes encargados por Endesa -que ayer hizo llegar al Parlamento catalán la solicitud de comparecencia de su presidente, Manuel Pizarro-, lógicamente, apuntan a la otra parte como responsable del gran apagón. Así, los especialistas de la Universidad de Cataluña sostienen que "la actuación de las protecciones de la red de 110 kilovoltios [la de Endesa] ha sido adecuada" y que "vistos la magnitud y el origen del daño, se pone en evidencia que el origen de la falta que causó el incidente se debe buscar en el terminal del cable Maragall-Urgell" [de REE].

En la misma línea, la Escuela Superior de Ingeniería de Comillas concluye que el incendio de Maragall no se hubiera producido, pese a los incidentes previos, "si el estado de vida del mismo hubiese sido adecuado". Igual de rotundo es el informe de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Sevilla. En su opinión "los antecedentes de incidentes en la red de 220 kilovoltios parecen demostrar que, o bien uno o varios de los cables Badalona-Maragall-Urgell-Collblanc no estaba en condiciones óptimas de funcionamiento, o bien las protecciones de dichos cables no funcionaban correctamente, o incluso ambas causas simultáneamente, lo que podría ser la causa principal de los incidentes no directamente relacionados con la caída del cable [el de Endesa] en el incidente del 23 de julio".

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