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El número de diputadas se duplica en Turquía tras las elecciones

Las mujeres logran una representación sin precedentes y rozan ya el 10%

Aunque las mujeres turcas pudieron votar por primera vez en 1934, antes de que muchas europeas alcanzaran el derecho al sufragio, hasta ahora no habían superado el 5% de diputadas en el Parlamento. Las elecciones legislativas del pasado domingo rompieron esa barrera y han permitido a las diputadas duplicar su presencia y ocupar 50 escaños. Es una representación histórica, pero que supone menos del 10% del Parlamento.

"Hemos logrado un éxito histórico al duplicar nuestra presencia en el Parlamento y pasar de 24 diputadas en 2002 a 50 mujeres electas en las legislativas del domingo, pero seguimos sin tener peso en un Parlamento de 550 escaños dominado por los hombres", reconocía ayer la abogada Selma Acumer, responsable de la Asociación de Apoyo a las Mujeres Candidatas (KADER, en sus siglas en turco), una organización creada al margen de los partidos políticos y que forma parte del pujante movimiento feminista turco.

El Partido de la Justicia y el Desarrollo (islamista moderado), del primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, que ha ganado los comicios, aporta más de 30 diputadas, ninguna de las cuales lleva el pañuelo islámico, ante la prohibición explícita de ocupar un cargo público en el Estado laico con un símbolo religioso. Otra decena procede de las filas políticas laicas; ocho, del nacionalismo kurdo, y dos, de la ultraderecha. "Es un éxito importante para las mujeres turcas, un buen paso en la dirección hacia nuestro objetivo: establecer en Turquía una cuota del 30% de representación femenina en los cargos electos", asegura Acumer, afiliada a un partido de centro-derecha que no ha logrado escaños. La dirigente de KADER destaca que las nuevas parlamentarias no sólo proceden de las ciudades turcas más occidentalizadas, como Estambul, Ankara o Esmirna, sino que también hay candidatas del interior del país.

Una sola ministra

Tansu Çiller, primera ministra turca entre 1993 y 1995, ha sido la excepción de la regla del poder patriarcal en los 84 años de historia de la Turquía moderna. En el último Gobierno de Erdogan, sólo había una ministra, la de Asuntos de la Familia y la Mujer. Mientras tanto, las turcas se han ido incorporando al tejido económico del país y representan ya el 25% de la población activa.

"La primera misión de las nuevas diputadas debe ser cambiar la legislación electoral, para establecer cuotas que garanticen una mayor participación de las mujeres en los centros de poder a partir de los comicios locales de 2009", afirma Gülseren Onanç, presidenta de la Asociación de Empresarias de Turquía. "La mayor responsabilidad corresponde a Erdogan. Debe aumentar el número de ministras en el Gobierno, y no sólo en las habituales carteras femeninas, si quiere hacer creíble su programa de reformas proeuropeo".

La compleja sociedad turca estará también representada entre las nuevas diputadas. Sebahat Tuncel, encarcelada bajo la acusación de pertenecer al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), fue puesta en libertad ayer tras lograr inmunidad parlamentaria al ser elegida como candidata independiente. También logró escaño Aysel Tugluk, abogada del líder de la guerrilla separatista del PKK, Abdulá Oçalan. "Las mujeres tenemos que aprovechar el impulso de los cambios que se están produciendo en Turquía para ocupar nuestro puesto en la sociedad y en la política", dice Acumer.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 25 de julio de 2007