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PARA EMPEZAR

La TV en el ordenador

Hay algo que desde su aparición no ha dejado de tener un irresistible atractivo, la televisión. En blanco y negro, color, en pantalla plana o de tubo, grande o pequeña, de bolsillo, en el móvil, y cómo no, en el ordenador.

ORDENADOR

Lo que empezó como sustituto de la máquina de escribir, el ordenador -con el añadido de una calculadora-, se ha convertido ya en el centro de la vida digital (como diría Steve Jobs, de Apple). El ordenador personal, o computadora personal (PC) se ha convertido en imprescindible, en un electrodoméstico de alta prioridad, como la lavadora o el frigorífico. Del simple procesador de textos se ha pasado al gran procesador de todo lo que sea digitalizable, textos, cálculos, fotografías, música, vídeos, todo pasa por él. Y la televisión no es una excepción. Lo último es conectar la pantalla del televisor al ordenador, o a un aparato intermedio que hace de gestor universal de contenidos multimedia, ya sea televisión, vídeo, música o descargas de Internet. Pero eso es otro tema; ver la televisión en el monitor a través del ordenador es muy fácil, se puede lograr con una buena conexión a través de Internet o de manera tradicional con una tarjeta sintonizadora, en ambos casos con las aplicaciones correspondientes.

TARJETA SINTONIZADORA DE TV

Las tarjetas sintonizadoras o tarjetas capturadoras son las que permiten al ordenador ver los canales de televisión que llegan a través de la antena que tiene conectada a ella. Si el ordenador es de sobremesa, es más común utilizar una tarjeta interna, muy fácil de instalar y más económica que las externas, que son más adecuadas para ordenadores portátiles. Tanto una como la otra, además de los canales de televisión, también sirven para escuchar la radio FM, usar el teletexto, conectar el vídeo al ordenador y poderlo ver y, por supuesto, grabar todo lo que se está viendo en el disco duro del ordenador. Sólo necesitará utilizar los programas que vienen incluidos con la compra de la tarjeta, aunque podrá ampliar las opciones con otros que se pueden obtener a través de Internet. Muchas tarjetas traen también un pequeño sensor de infrarrojos y un mando a distancia que controla todas las funciones de la tarjeta a través de él.

TARJETAS EXTERNAS

Si el ordenador es portátil, es más cómodo usar una tarjeta externa de quita y pon, (salvo, claro está, que traiga una interna de origen). Además, estas tarjetas también se pueden usar con un ordenador de sobremesa. Mientras que las conexiones internas son siempre del tipo PCI (Interconexión de componentes periféricos), las externas pueden usar el popular USB, la entrada clásica PCMCIA o la nueva y más rápida Express Card; en cualquier caso, una vez conectadas, ocupan muy poco espacio. Las hay incluso que no necesitan el ordenador, se conectan directamente al monitor, una televisión plana o a un proyector de vídeo, aunque en este caso el tamaño del aparato ya es considerable y además hay que alimentarlo con su correspondiente transformador, no como los anteriores, que toman la energía del propio ordenador.

TELEVISIÓN DIGITAL

La llegada de la TDT (televisión digital terrestre) y la consiguiente desaparición de la analógica hay que tenerla muy presente a la hora de comprar una tarjeta sintonizadora. En España se puso como fecha límite para el cambio el año 2010, como en el resto de Europa, pero todo parece indicar que a finales de 2008 todas nuestras emisiones ya serán TDT. Si se decide por comprar la tarjeta ahora, asegurésese que sea de las llamadas mixtas, capaces de sintonizar tanto los canales analógicos como los digitales, o tendrá que volver a comprar otra muy pronto. Existen también tarjetas sintonizadoras para la televisión por satélite, pero son mucho más caras y tienen un grave inconveniente: necesitan por fuerza una instalación de antena parabólica que permita orientarla, que sea móvil, en nuestro caso a los satélites Hispasat y Astra. Podrá ver todas las emisiones que se realicen en abierto pero no las que estén codificadas por las televisiones de pago.

INTERNET

La manera más simple de ver la televisión es a través de Internet. Sólo hay que visitar la página oficial de muchas de las cadenas y acceder a su emisión en directo. El problema es el ancho de banda de nuestra conexión. Como la emisión es en streaming (algo así como emisión digital en tiempo real) la calidad de la imagen dependerá de la cantidad de datos que nuestra conexión es capaz recibir. Si no tiene una conexión de banda ancha, no merece la pena. Verá una pantalla muy pequeña o una mayor pero de muy baja calidad, muy pixelada. Los programas que se suelen utilizar son el Windows Media Player, QuickTime y Real Media y suelen abrirse automáticamente uno u otro, dependiendo del tipo de emisión. Los sintonizadores en este caso pueden ser las páginas especializadas en este tipo de emisiones que recopilan, y dan acceso directo a miles de canales que emiten en todo el mundo, como por ejemplo: http://es.wwitv.com. También es posible descargarse algunos programas gratuitos desde Internet y acceder directamente a su base de datos de emisoras -generalmente con cientos de ellas-, y hacer una búsqueda directa de los temas que más interesen, como deportes, arte, informativos y un largo etcétera. Por ejemplo, uno de los últimos de este tipo que acaba de presentarse en España es Zattoo, a través de la página, http://zattoo.com, se puede bajar e instalar su aplicación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de julio de 2007