Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Un millón de puntos menos, 500 vidas más

Las muertes en carretera se reducen el 14,3% en un año con el nuevo permiso de conducir

El permiso de conducir por puntos cumplió ayer un año de vida con aspecto sano, aunque siga necesitando de cuidados, como corresponde a su temprana edad. Es cierto que hasta sus más fervorosos defensores admiten que el sistema necesita algunos retoques. Pero si de lo que se trataba era de reducir la siniestralidad, las cifras son concluyentes: desde el 1 de julio de 2006, cuando entró en vigor, hasta el 30 de junio de 2007 se han contabilizado 467 víctimas mortales menos que en el mismo periodo del año anterior. O lo que es lo mismo, 1,28 fallecidos menos cada día. En términos relativos, la reducción de la mortalidad es del 14,3%.

Este fin de semana, inicio de la Operación Salida de verano, 19 personas habían perdido la vida hasta las ocho de la tarde de ayer.

El carné por puntos celebró su cumpleaños en día festivo, pero el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, seguramente animado por los datos, prefirió no esperar al lunes para ofrecer las primeras valoraciones junto con el director general de Tráfico, Pere Navarro. Ni uno ni otro ofrecieron cifras más detalladas, pero un vistazo a las que registra día a día la DGT basta para concluir que la siniestralidad va a menos.

Hasta el pasado 28 de junio constan 2.788 fallecidos en el último año, frente a los 3.254 que perecieron entre julio de 2005 y junio de 2006, antes de implantarse el carné. Los datos son casi calcados en el apartado de accidentes mortales: 2.451 con permiso por puntos, 2.819 sin él. Un descenso del 13%. Y en el de heridos graves: 1.279 frente a 1.501, un 14,8% menos.

CADA VEZ MÁS SEGUROS

La implantación del carné por puntos ha acelerado la tendencia descendente que se observa desde el año 2004. Entonces hubo una caída del 12,9% en la mortalidad, en 2005 fue del 5,1%, y en 2006 del 9,4%. En 2003, España era uno de los países con mayor siniestralidad vial de la Unión Europea, con 128 muertos por millón de habitantes. "Unas cifras escandalosas", admitió Rubalcaba. Ahora se ha situado en la media comunitaria, con 91, mucho más cerca de cumplir el objetivo de reducir la mortalidad en un 50% para el año 2010.

El carné por puntos, concluyó Rubalcaba, ha conseguido que las carreteras "sean más seguras", además de mejorar el comportamiento de los conductores: "Beben menos, conducen más despacio y se ponen más el cinturón. Por eso hay 467 muertos menos". A pesar de que hay el doble de controles de alcoholemia, ahora sólo el 2,4% dan positivo (en 2003, el 4,3%). En julio de 2005, el 6,79% de los vehículos detectados por los radares iba a más de 140 por hora. La cifra ha caído al 0,76% en 2007.

MEJOR QUE EN EUROPA

El ministro también celebró que el permiso por puntos haya reducido la mortalidad en mayor proporción que en otros países europeos, si se toman los datos del año en el que el sistema entró en vigor. En Reino Unido, las víctimas mortales se redujeron el 1,1% en 1995, en Irlanda el 1,43% en 2001, y en Italia el 3,2% en 2003. Sólo Dinamarca, con un 14% en 2005, supera al 7,6% que registró España en 2006.

EFECTO SOSTENIDO

Rubalcaba aprovechó para rebatir la "peculiar" idea de que el impacto del carné por puntos ha ido perdiendo fuelle conforme han pasado los meses. Asociaciones como el Real Automóvil Club de España (RACE) o el Reial Automòbil Club de Catalunya (RACC), ambas favorables al nuevo sistema, sostienen que el conductor, que los primeros meses tenía mucho miedo a perder puntos, cada vez le guarda menos respeto.

Pero los datos demuestran lo contrario: el número de víctimas mortales ha sido menor que el del año anterior todos los meses. El ministro subrayó que, siendo así, es difícil argumentar que el sistema ha perdido poder disuasorio: "Hay quien enterró el carné por puntos hace tiempo, pero la realidad es tozuda".

280.000 SANCIONADOS

El 1 de julio de 2006, todos los conductores españoles tenían un saldo de 12 puntos, salvo los noveles, que contaban con ocho. Desde entonces, 280.900 (el 1% del censo) han perdido 980.000 puntos. De ellos, el 84% son hombres y el 16% mujeres. El 31% de quienes han quemado puntos tiene entre 25 y 34 años, el 23% entre 35 y 44, y los mayores de 44, el 23,7%. Los menores de 25 años suponen el 18,7% de los infractores. Aparte de las sanciones que ya son firmes, la DGT está tramitando 640.000 denuncias que pueden suponer la pérdida de 2.075.000 puntos.

Hasta el momento, 358 conductores han perdido el permiso tras agotar su saldo de puntos, aunque a otros 1.018 ya se les está tramitando la retirada del carné y 915 correrán la misma suerte tras fulminar más de 20 puntos. Todos ellos deberán hacer un curso de 24 horas sobre seguridad vial antes de volver a examinarse para poder recuperar la licencia. Este año ya han pasado por él 1.017 alumnos.

LAS PRISAS Y EL CINTURÓN

A pesar de que Interior celebre que los conductores españoles corren menos que antes, el exceso de velocidad es la causa mayoritaria de la resta de puntos, con casi un 40%. El 15% se debe a infracciones relacionadas con el cinturón de seguridad o el casco, el 11,6% al consumo de alcohol y el 11% al uso del teléfono móvil.

NECESITA MEJORAR

Rubalcaba se comprometió a tomar medidas que refuercen los efectos positivos del permiso por puntos y corrijan sus defectos. El primero, el excesivo retraso en la aplicación de sanciones. Para seguir controlando la velocidad, prometió añadir 200 radares fijos a los 300 existentes y pasar de 240 a 300 radares móviles, además de incrementar -sin concretar cifras- la presencia policial en las carreteras. También falta lograr que más ayuntamientos se conecten al sistema sancionador, porque de momento sólo son 800, el 10% del total. Por último, Interior pretende aprovechar la reforma del Código Penal para que conducir sin carné pase a estar tipificado como delito susceptible de penas de cárcel.

¿Servirá todo eso para que el año que viene haya menos muertos? Ni Rubalcaba ni Navarro se atrevieron a dar un pronóstico, porque el director general de Tráfico ya salió escaldado la última vez que cometió la osadía de ejercer de oráculo: se propuso bajar del centenar de víctimas en Semana Santa, y al final fueron 106. Y los críticos con el carné por puntos, claro está, se apresuraron en anunciar que el sistema había muerto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de julio de 2007