Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Canteranos al por mayor

Las deudas ahogan al Albacete, forzado a vender 16 cadetes y juveniles al Villarreal

Los futbolistas juveniles del equipo de División de Honor del Albacete se marcharon ayer de fiesta. A la catedral de San Juan y al Ayuntamiento para ser recibidos por el alcalde. Celebraban una temporada de éxitos: segundos en la Liga y campeones el pasado domingo de la Copa del Rey contra el Valencia en Málaga. Unos jugadores con gran futuro. Pero no en el Albacete. Cinco de ellos son desde la próxima semana futbolistas del Villarreal. Como Matilla, un medio habilidoso que dirige el juego de su equipo. O el delantero Rubén. O el central Omar, internacional en todas las categorías inferiores. Los tres forman parte de un lote de 16 canteranos de entre 14 y 18 años vendidos al conjunto castellonense por 1,6 millones de euros. Y todo para pagar deudas.

"El dinero no duró nada. Como entró, salió. Estábamos asfixiados", recuerda un empleado del Albacete. Los números rojos llegan a los 15 millones de euros. Los jugadores del primer equipo, que terminó sexto en Segunda División, deben cobrar todavía 600.000 euros. La caja está vacía. Y el equipo no tiene liquidez. El presidente del último ascenso a Primera (2003), Ángel Contreras, se vio obligado a dimitir este año acorralado por la deuda.

El abogado Ubaldo Garrote, de 44 años y líder de la plataforma opositora Bandera Blanca, ganó las elecciones "por poco más de 100 votos" ante un grupo de empresarios. Garrote ha pedido una auditoría económica y el próximo sábado cifrará la deuda del club en una junta de accionistas en que solicitará una ampliación de capital de dos millones. Hacienda embargó al club y sólo la intervención de una entidad bancaria evitó la quiebra total.

Con el agua al cuello, el único flotador fue la venta de los canteranos. "La urgencia era absoluta. Si no, no habríamos vendido a tantos", se defiende el gerente, Vicente Ferrer. "Fue una solución para poder comer todos los días y pagar a los proveedores y a los jugadores, pero un desastre deportivo. Teníamos una camada impresionante, con internacionales en todas las categorías inferiores. Habíamos vuelto a los tiempos en que salieron Morientes y Helguera. Más de uno debutará en Primera. El daño es irreparable. Tardaremos mucho tiempo en reconstruir el fútbol base", apunta José Luis Molina, director de la cantera.

En los últimos cinco años, el Alba ha recaudado nueve millones en traspasos gracias a su cantera. "Aquí vienen los ojeadores de los mejores equipos de España e Inglaterra. Somos un referente, pero no podemos pagar a los chavales. Estamos indefensos", explica Molina. Y el Villarreal lo aprovechó. "Nos ofrecieron a los jugadores y nos interesaban", se defiende Juan Carlos Garrido, director del fútbol base del equipo amarillo. "Es totalmente legal si los clubes y el jugador están de acuerdo y hay consentimiento paterno por ser menores", explica un experto en derecho deportivo.

Los canteranos, entre ellos tres cadetes, vivirán en la residencia del Villarreal. Sólo el delantero Carletes, que marcó el gol del triunfo en la Copa, rechazó a última hora la oferta. Un romántico en tiempos en que los canteranos se venden al por mayor.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 27 de junio de 2007