"Como técnico no soy nadie"

Guardiola regresa al Barça para dirigir al filial en Tercera

La pasada semana, el Premià, equipo de la Tercera catalana, anunció en la más completa soledad que Quim Ayats sustituiría a Calderé como entrenador. Ayer, en presencia de ocho directivos; con el presidente Laporta a su derecha; con Alexanko, responsable del fútbol base a la izquierda; con el director deportivo del club, Txiki Begiristain, en la mesa presidencial; y ante casi 50 periodistas, Josep Guardiola volvió a casa. "Agradezco esta oportunidad porque no soy nadie. Empiezo de cero, convencido de que saldrá bien. El objetivo es subir y hacer crecer a jugadores", asumió el 4, nombrado entrenador del Barça B, de Tercera, y que aventuró dificultades en su nueva tarea, en la que le acompañará Tito Vilanova: "Ser campeón es dificil en Primera y en Tercera".

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"Conozco la filosofía del club y del juego; hay características a las que no podemos renunciar más allá del dibujo, como la de ser protagonistas siempre del partido", dijo presentando sus credenciales. En el manual de Guardiola también se esperan principios de autoridad. "Creo en las responsabilidades individuales, pero al final el que manda, manda. Mandaré yo".

Consciente de que el Barcelona debe subir -"sí o sí", dijo- no descartó fichajes si se necesitaran: "Con la desaparición del B ha habido criba, y además nos quedamos con los buenos, porque los buenos no se van", advirtió. Durante el acto, Laporta recuperó su confeso deseo sobre reencarnarse en Guardiola, que hizo famoso en pleno debate electoral el verano de 2003, cuando Guardiola se presentó junto a Bassat.

Como hizo Evarist Murtra, hoy directivo y entonces compañero de viaje, Laporta también reclamó para Pep un sitio en el Museu. "Por lo que supone su vuelta al Barça y por las condiciones: no ha pedido nada, hubiera venido gratis", elogió el presidente, que le instó a transmitir una manera de entender el Barcelona "en la que coincidimos".

"Si tengo éxito, tendré credibilidad; si no, me echarán. Es la ley del banquillo", convino el técnico, que sustituye a Quique Costas en el filial. "Hace dos años le pedimos de rodillas que cogiera el equipo; el primer año fue fantástico y el segundo tratamos de ayudarle", recordó Txiki Begiristain. "Llegué al primer equipo gracias, en buena parte, a sus enseñanzas", dijo Guardiola de Costas, que ayudará a Alexanko en el fútbol base.

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