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Irisarri sella con IU un acuerdo "ejemplar" y de "unidad"

Quieren innovar en las formas y en el fondo. PSdeG e Izquierda Unida reinventaron el diseño del gobierno ferrolano en un documento de diez puntos con dos consignas claras: unidad y transparencia. Vicente Irisarri y Yolanda Díaz desgranaron ayer a dos voces los detalles de un acuerdo que ambas fuerzas definen como "ejemplar" para un gobierno "único" que quiere huir de los partidismos en la gestión. Con la mayoría numérica ya garantizada, ambos tendieron de nuevo la mano al BNG para que se sume a "un pacto de dos, donde cabe un tercero". El nacionalista Xoán Xosé Pita asegura que el Bloque no cierra puertas "absolutamente a nada".

"Estamos muy orgullosos" proclamó Irisarri, "no habrá problemas de la suficiente envergadura que pongan en riesgo este acuerdo". "No habrá deslealtades", aseguraba Díaz, "sólo transparencia y transversalidad".

El pacto divide el gobierno en seis grandes áreas de gestión: Hacienda, Empleo y Promoción Económica; Bienestar Social; Seguridad Ciudadana; Urbanismo y Medio Ambiente; Participación Ciudadana y por último Cultura, Educación y Deportes. Las cuatro primeras estarán en manos de los socialistas, con nueve ediles, mientras que las dos últimas serán coordinadas por IU, con cuatro representantes. Para esquivar los partidismos y como muestra de la "transversalidad" del nuevo ejecutivo, áreas importantes de Urbanismo, como la Concejalía de Vivienda, serán dirigidas por el arquitecto de IU Miguel Reimúndez y ediles socialistas formarán parte del área de Cultura que gestionará Yolanda Díaz, que además ejercerá como primera teniente de alcalde. Irisarri asume personalmente el reto de llevar a la ciudad naval a ser Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

PSOE e IU reenviaron ayer su invitación al BNG, que el jueves rechazó la oferta para integrarse en un tripartito de izquierdas. "Han tenido la oportunidad y la siguen teniendo", aseguró Irisarri, para añadir que el BNG estará "permanentemente invitado a entrar". Desde las filas nacionalistas encajaron bien el envite, ya que el líder del BNG local, Xoán Xosé Pita, asume que "en cuatro años pueden pasar muchas cosas". "El BNG no se cierra absolutamente a nada", dijo Pita, quien afirma que la decisión asamblearia se basó en el análisis del resultado electoral.

"No es una cuestión de poder", manifestó Pita, "el BNG es consciente del lugar donde lo situaron los ciudadanos". El alcalde en funciones, el popular Juan Juncal, prometió una oposición "leal" sin aclarar cuál será a medio plazo su futuro político. Juncal reconoció "luces y sombras" en su gestión pero cree que deja al municipio "mejor de lo que estaba": "De corazón y con sinceridad le deseo suerte a Irisarri".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de junio de 2007