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La ofensiva terrorista

Ingreso fulminante de Otegi en prisión tras confirmarle el Supremo los 15 meses de cárcel

El portavoz de la ilegalizada Batasuna, Arnaldo Otegi, fue encarcelado ayer de forma fulminante minutos después de que el Tribunal Supremo hiciese llegar a la Audiencia el fallo de la sentencia que confirma la pena de 15 meses de prisión por enaltecimiento del terrorismo en el homenaje al fallecido dirigente etarra José Miguel Beñarán Ordeñana, Argala, en diciembre de 2003. El Supremo anticipó un fallo acordado por unanimidad de los cinco magistrados de la Sala Penal que el jueves vieron el recurso, y que fue llevado en mano a la Audiencia Nacional para su ejecución. En los próximos días, el Supremo hará pública la sentencia.

Además del cumplimiento íntegro de la pena, el líder de Batasuna no podrá acceder en siete años a un cargo público

Fue detenido por la policía cuando iba a una conferencia de prensa acompañado por Barrena y Petrikorena

El fallo del Supremo fue anticipado y llevado en mano a la Audiencia Nacional para su ejecución inmediata

La Sección Tercera Penal de la Audiencia, que como tribunal sentenciador era la encargada de ejecutar el fallo, ordenó de inmediato la detención del líder de Batasuna. Otegi fue interceptado al mediodía por agentes de policía en las afueras de San Sebastián, en la zona de Belartza, informa Mikel Ormazabal. Le acompañaban los miembros de Batasuna Pernando Barrena y Juan José Petrikorena, e iba a subir a un coche para trasladarse a un hotel donde tenía previsto ofrecer una conferencia de prensa.

Fue conducido a dependencias policiales y una hora después, hacia las 13.00, trasladado a la prisión donostiarra de Martutene. Según indicaron algunos testigos, Otegi no iba esposado y levantó el puño a su llegada al centro penitenciario.

Según fuentes de la Audiencia Nacional, el detenido quedó ingresado en Martutene por ser la prisión más cercana al lugar de la detención, y allí esperará a que Instituciones Penitenciarias le clasifique y le dé centro de destino para el cumplimiento de los 15 meses de cárcel. Estos trámites suelen prolongarse entre 20 días y un mes y a partir de ahí Otegi, que será clasificado previsiblemente en segundo grado de tratamiento penitenciario, hará vida carcelaria normal, con acceso a talleres y demás instalaciones.

Recurso de amparo

Él único resquicio que le queda a Otegi es interponer un recurso de amparo al Constitucional que incluya una petición de suspensión de la ejecución de sentencia. Si el Constitucional lo admitiese a trámite, dado que la pena es de 15 meses, es posible que concediese la suspensión para no hacer ilusorio el recurso. Otra demanda anterior de amparo por la condena por injurias al Rey no fue admitida a trámite.

La reducción a prisión del líder de Batasuna se daba por descontada a partir del momento en que ETA suspendió la tregua. Durante todo el proceso de paz, Otegi ha estado con un pie en prisión, tanto por la inercia procesal de la media docena de causas penales que tiene abiertas como por el acoso judicial a que le ha venido sometiendo el magistrado Fernando Grande-Marlaska, que incluso llegó a meterle brevemente en la cárcel en dos ocasiones.

Á partir de ayer, el horizonte penal de Otegi pasa por el cumplimiento íntegro de los 15 meses de cárcel, pero además, la condena incluye su inhabilitación por siete años y tres meses, lo que le impedirá en ese tiempo concurrir a elecciones u ostentar cargos públicos. Durante su permanencia en prisión pueden recaer sobre él nuevas condenas en sumarios aún pendientes, entre los que los cargos de mayor gravedad se refieren a la presunta integración en ETA del sumario 35/02 que instruye el juez Baltasar Garzón.

Queda en el aire una condena firme anterior de un año de cárcel por injurias al Rey, pena que Otegi tiene suspendida si no delinque en un periodo de tres años. Según fuentes de la Audiencia Nacional, el Tribunal Superior Vasco podría revocar esa suspensión y que Otegi cumpliese esa pena a continuación de los 15 meses. Por el contrario, fuentes del tribunal vasco afirmaron que la suspensión de esa pena se mantendrá, siempre que Otegi no vuelva a delinquir, independientemente de que haya adquirido firmeza la sentencia del homenaje a Argala. El ingreso en prisión de Arnaldo Otegi provocó ayer distintas reacciones:

- De la Vega: "Los jueces aplican las leyes". La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa de la Vega, declaró ayer que todo lo que ha hecho el Ejecutivo en política antiterrorista ha sido en el marco de la ley "antes, ahora y después". De la Vega recordó que el ingreso en prisión de Otegi es una decisión del Tribunal Supremo que el Gobierno "como en todos los casos, respeta". "El Gobierno cumple la ley y los jueces aplican las leyes y adoptan decisiones judiciales con arreglo a ellas", subrayó la vicepresidenta.

- Acebes: "Ni era hombre de paz ni interlocutor de nada". El secretario general del PP, Ángel Acebes, se felicitó ayer por la detención de Otegi, un hecho que, desde su punto de vista, evidencia que "ni era hombre de paz ni interlocutor de nada". Acebes afirmó que el Gobierno debe tomar decisiones tendentes a "derrotar a la banda terrorista ETA y debilitarla". "Es lo que el PP pide desde hace mucho tiempo", dijo el número dos del partido.

- Llamazares: "Bandazos del Estado". El coordinador de IU, Gaspar Llamazares, declaró que no es bueno que el Estado aparezca "dando bandazos e histérico ante una situación a la que debe responder de forma firme y clara", y que "de tener un interlocutor a meterlo en la cárcel hay términos intermedios".

- ERC: "Flaco favor a la paz". El portavoz de ERC en el Congreso, Joan Tardá, criticó la detención y advirtió al Gobierno de que "hace un flaco favor a la paz y al diálogo si se abona a la tesis de la venganza". ANV y Aralar también censuraron la actuación contra Otegi.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de junio de 2007