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Reportaje:

Becali, contra The Queen

El Steaua prohíbe la música de Mercury por ser homosexual

Gigi Becali, presidente del Steaua de Bucarest, es un devoto de Dios. Cada vez que su equipo gana un partido importante construye una iglesia. Pero su fe -es también el líder del democristiano Partido Nueva Generación- ha llegado a niveles insospechados. Ahora quiere que el estadio del Steaua se convierta en otra iglesia y ha prohibido difundir por los altavoces la canción de The Queen We will rock you porque "es cantada por un homosexual e instiga a la violencia".

"A partir de ahora", declaró Becali, "sólo se escuchará música religiosa y no satánica". "Yo pago y pongo la música que quiero. ¡Que aquel homosexual no cante más la melodía sobre la destrucción!", dijo refiriéndose a Freddie Mercury. Y es que el presidente del Steaua está convencido de que la música religiosa previene las lesiones de los jugadores.

El dueño del Steaua impuso sus reglas antes de que mañana se celebre la marcha del orgullo gay en Bucarest. "No tengo nada contra los homosexuales, pero ¿por qué hacen el desfile? Para atraer a los niños. Es asunto de ellos si son como son, pero que se reúnan en un parque y no en las calles para hacer espectáculos", espetó.

No es la primera vez que Becali enseña su lado más racista y excéntrico. Cuando el Madrid visitó al Steaua el pasado mes de octubre en la Liga de Campeones, simuló cortarse con un cuchillo para hacerse "hermano de sangre" del presidente del Real Madrid Ramón Calderón. En noviembre, la federación rumana de fútbol sancionó a Becali con 18 meses de suspensión por declaraciones xenófobas contra directivos y árbitros. Sus excesos han trascendido del fútbol. Hace pocos meses despidió al presidente de una filial de su partido político por querer aumentar el tamaño de su pene. "Aspirar a tener un órgano mayor del que Dios le ha dado es tener ideas satánicas, no religiosas", se justificó Becali.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de junio de 2007