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Reportaje:

La fórmula 1 aterriza en Valencia

Ecclestone concede a la ciudad el Gran Premio de Europa hasta 2014 en un circuito urbano alrededor del puerto

Hace tres semanas, el dueño de la fórmula 1, Bernie Ecclestone, coincidió con Ernesto Bertarelli, patrón del Alinghi, en la base del sindicato suizo de la Copa del América. Desde la terraza del edificio, contemplaban el entorno del puerto de Valencia, remodelado de punta a punta para la competición de vela.

El trazado tendrá un recorrido de 5,4 kilómetros y será menos sinuoso que Montecarlo

El negocio se ha impuesto a la opinión de los pilotos, partidarios de correr en Cheste

Los dos multimillonarios planearon entusiasmados una coincidencia, la disputa a la vez de una regata de la Copa y un Gran Premio de fórmula 1. Sobre el mar, los mejores veleros del mundo. Sobre el asfalto, los coches más veloces. Y apuntaron una fecha en sus agendas: 2009. Si el Alinghi revalida su condición de campeón, tendrá el derecho de escoger sede para la próxima Copa. Con toda la infraestructura levantada, Bertarelli estudia reelegir a Valencia y acortar a dos años el plazo para la 33ª edición. Para entonces, Valencia acogerá un premio automovilístico después del anuncio firmado ayer en Londres entre Ecclestone, representantes del Gobierno valenciano y la empresa Valmor Sport, que gestionará la prueba. Valencia acogerá el Gran Premio de Europa desde 2008 hasta 2014, en un circuito urbano al estilo de Montecarlo. Valencia se unirá así a Barcelona, sede del Gran Premio de España hasta 2016.

El acuerdo firmado ayer pone fin a un año de negociaciones entre Ecclestone y el presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps. Ecclestone visitó Valencia varias ocasiones para trazar sobre el terreno un esbozo del circuito con un equipo de arquitectos. Y dio su palabra a Camps y la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, de que concedería la licencia a la ciudad. Siempre, claro, que el Partido Popular ganara las elecciones autonómicas y municipales del pasado 27 de mayo. Apenas cinco días después de la victoria en las urnas, Camps firmó ayer en Londres el acuerdo con Ecclestone y Fernando Roig, el empresario presidente del Villarreal, dueño de Pamesa, accionista de Mercadona y director de Valmor Sport. La sociedad integra también al ex piloto Jorge Martínez Aspar, que ha aportado su visión técnica sobre el trazado.

El circuito urbano tendrá como eje central el puerto de Valencia, pero no pasará finalmente por la Ciudad de las Artes y las Ciencias, donde el bicampeón del mundo, Fernando Alonso, se presentó con McLaren Mercedes en enero. El nuevo trazado tendrá un recorrido de 5,4 kilómetros por vuelta y gradas para unas 100.000 personas, y el ancho del recorrido será de 14 metros, similar al circuito de Montecarlo pero menos sinuoso para favorecer los adelantamientos. Según los responsables del nuevo trazado, los pilotos podrán alcanzar una velocidad máxima de 300 kilómetros por hora. El circuito ha sido diseñado por el alemán Herman Tilke, el mismo que ha esbozado los trazados de Sepang, Shanghai, Bahrein y Turquía, entre otros. Los técnicos acudieron al pasado Gran Premio de Mónaco para estudiar el otro circuito urbano del Mundial, una prueba llena de glamour pero que disgusta a los pilotos por la falta de seguridad y la dificultad extrema para adelantar. Su opinión parece importar poco en un negocio que mueve cientos de millones de euros.

Los pilotos se han quedado sin nada que decir en la designación de un circuito urbano en Valencia. Fue el mismo Ecclestone el que impulsó la idea de un trazado urbano cuando visitó Valencia con motivo de la Copa del América. "La primera vez que fui me quedé impresionado", afirmó ayer. Alonso, sin embargo, calificó de "un pecado" la disputa de un gran premio en las tripas de la ciudad cuando el circuito Ricardo Tormo de Cheste está a sólo 25 kilómetros de distancia. El circuito acoge desde 1999 una prueba del Mundial de motociclismo y ha recibido en tres años el premio de la Asociación de Equipos a la mejor organización. Pero nada de eso ha contado a su favor. Tampoco la opinión de los pilotos, que han perdido todavía más peso en el circo desde la retirada de Michael Schumacher. Todo queda supeditado al negocio. Valmor pagará un canon de unos 26 millones de euros por temporada por la licencia, "una inversión muy fuerte que se recuperará con la venta de entradas, la mercadotecnia y la publicidad", según Roig. El impacto económico en la ciudad está calculado en 70 millones. Sobre todo a partir de 2009, cuando la competición se disputará en verano, con mejores condiciones meteorológicas y mayor afluencia de turistas.

El anuncio de la firma fue celebrado por los políticos valencianos y criticado por las asociaciones de vecinos de la zona, molestos por "no ser tenidos en cuenta y estar a espaldas del acuerdo". La adecuación del trazado urbano se realizará durante un periodo de entre 12 y 14 meses desde la adjudicación de las obras. El montaje y desmontaje de las gradas y el resto de infraestructura, como el asfaltado especial, se organizará en unos 15 días, según Roig. "En Montecarlo a veces termina la prueba y la gente va por medio del circuito media hora después. Además, Valencia está acostumbrada a estar invadida 20 días seguidos durante las Fallas", comentó el empresario. En poco más de un año, será invadida por la fórmula 1.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de junio de 2007