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Elecciones 27M

El modelo de ciudad de Portabella

La promoción económica, los mercados, la agencia de Paisatge Urbà, la presidencia del Zoo, el turismo. Son algunas de las carteras que han estado bajo la batuta del republicano Jordi Portabella en el pasado mandato. Además, ha sido presidente del distrito del Eixample y de la empresa Proeixample, que es la que ejecuta la recuperación de los interiores de manzana, y ha estado en diversos consejos de administración de empresas municipales y en organismos mixtos, como la Fira.

Entre 1999 y 2003 -cuando los socialistas tenían 20 concejales, 3 los republicanos y 2 los ecosocialistas- Portabella también asumió las responsabilidades de turismo, además de Derechos Civiles y Cooperación. El diferente peso de ERC en los dos mandatos se notó y ha sido en éste último en el que los republicanos han hecho valer más sus cinco concejales -los mismos que tenía ICV- frente a un PSC que se quedó con 15.

En los dos mandatos el líder republicano ha tratado de mostrar el lado positivo de la ciudad y evitar el desagradable. El turismo, para Portabella, siempre ha sido un elemento de proyección. Han sido frecuentes sus intervenciones en los plenarios para explicar lo bien que iba la ciudad, amén de múltiples ruedas de prensa en su calidad de miembro de la dirección del Consorcio de Turismo de Barcelona.

Mejor Clos que Hereu

El líder republicano siempre ha defendido a capa y espada el turismo como una de las actividades que reporta ingresos y beneficios a la ciudad. Las voces de alarma de entidades vecinales y de colectivos sociales sobre la distorsión que ha ido sufriendo Barcelona precisamente por la erosión que provoca la llegada de miles de turistas no hicieron demasiada mella en el líder republicano. Además, en esa cuestión concreta, Portabella contó con el respaldo de Joan Clos, el anterior alcalde, con quien mantenía mejor sintonía que con su sucesor, Jordi Hereu.

Sólo en el último periodo de este mandato introdujo matices respecto al turismo, en el sentido de que había que tratar de evitar a los mochileros y promover más a la ciudad por su oferta cultural y como ciudad de negocios.

Además del turismo, el zoo y los interiores de manzana han sido dos de los activos que el líder republicano ha capitalizado en este mandato. Frente a esa cara amable y positiva de la ciudad, Portabella ha ido esquivando los conflictos o los asuntos más espinosos. En el caso de la ordenanza por el civismo -que sí apoyó ERC y no, en cambio, ICV- fue la concejal de su grupo Pilar Valluguera la que se batió el cobre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de junio de 2007