Rajoy enfría los deseos de Gallardón y le recuerda que en el PP hay más líderes
El alcalde no avisó con antelación al jefe de su partido de su ofrecimiento público
Mariano Rajoy, presidente del PP, frenó ayer los deseos de Alberto Ruiz-Gallardón, que la víspera le había reclamado en público y ante toda la cúpula de su partido acompañarle en la lista al Congreso para las elecciones generales de manera que pueda ayudar a la derrota de Zapatero. El líder del PP frenó al alcalde de Madrid con una petición de calma: "Gallardón podría ser un buen número dos, pero hay otros muchos. Todo a su debido tiempo. En la vida, un poquito de prudencia".
Ruiz-Gallardón se postuló el pasado martes como líder nacional del PP para ayudar al desalojo de los socialistas del Gobierno. Lo hizo dos días después de cosechar un resultado histórico en el Ayuntamiento de Madrid, con más del 55% de los sufragios. Ante Rajoy y otros dirigentes del partido, Ruiz-Gallardón construyó un discurso en clave nacional que sorprendió a muchos. Algunos diputados populares expresaron unas horas después su malestar ante lo que consideraban una osadía de Ruiz-Gallardón.
Rajoy contestó ayer a la petición del alcalde con cautela: "Todo el mundo quiere ayudar de la manera más intensa que puede, que es ir en la lista. Cuando se convoquen las elecciones, que es cuando se toman las decisiones, ya se lo diré". Varios dirigentes del PP interpretaron que las palabras de Rajoy significan, por un lado, un reproche a Gallardón por el momento elegido y, por otro, un reconocimiento a su valor como activo electoral del partido. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, a la que muchos consideran la principal rival de Ruiz-Gallardón ante una hipotética sucesión de Rajoy, se mostró ayer visiblemente molesta ante la trascendencia de las palabras del alcalde: "Ni que lo hubiera dicho por primera vez".


























































