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Elecciones 27M

Losada abre la posibilidad de gobernar en minoría mediante acuerdos puntuales con el PP

Javier Losada lleva más de un año reivindicando tener estilo propio y diferente del de su mentor y antecesor, Francisco Vázquez, por lo que no hay quien le apee de interpretar los resultados electorales del domingo como una "victoria" personal, la de quien se presentaba "por primera vez" a la alcaldía y logró que el PSdeG volviese a ser la fuerza más votada en A Coruña. Del fin de 24 años de hegemonía socialista y la pérdida considerable en ediles (tres) y votos (15.800), ni palabra.

Para el alcalde en funciones, el vazquismo terminó hace 14 meses, cuando su antecesor se fue a Roma de embajador, y ahora quiere administrar a su manera el veredicto de las urnas. Y Losada tampoco quiere dar pistas de cómo va a garantizar la "gobernabilidad y estabilidad" que promete. "Todo es posible, hay muchas posibilidades, la democracia da para muchas opciones", contesta invariablemente. Tanto, que cuando se le pregunta por una coalición con el BNG a semejanza de la alianza de socialistas y nacionalistas en la Xunta y la Diputación, el alcalde en funciones prefiere destacar la "mano tendida" por el candidato del PP (diez ediles), Carlos Negreira, para que el PSdeG (11 concejales) gobierne en minoría con acuerdos puntuales.

En A Coruña, un acuerdo con los nacionalistas no aparece, a diferencia de otros escenarios políticos, como una opción que se de por sentada, casi natural, por mucho que el portavoz del Bloque, Henrique Tello, insista en interpretar el veredicto de las urnas como "un no a que el PSdeG siga gobernando en solitario". Y si bien Losada minimiza, "por ser una opinión más", el comentario de Vázquez, quien desde Roma clamó por una alianza con el PP en vez del Bloque, añade a reglón seguido: "Todo es posible".

Desde su despacho de la alcaldía, el candidato socialista atendía ayer las llamadas de los medios de comunicación con un optimismo reforzado. Lejos de hablar de resaca, comentaba estar "disfrutando de la victoria" y reseñaba su enorme "satisfacción". En su análisis de los resultados, Losada obvia cualquier mención al descenso socialista, que atribuye a la gran abstención (un 46%, la segunda más importante desde 1979) y minimiza el ascenso del PP, que no fue tanto, subraya, en número de papeletas y más fruto de las complicadas reglas de la Ley d'Hont.

El conservador Carlos Negreira, por su parte, garantizó la reelección de Losada por ser la fuerza más votada y su pretensión de llegar a acuerdos puntuales sobre "los problemas prioritarios de la ciudad".

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