Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un tribunal condena a 12 paramilitares por el asesinato de Djindjic

Los homicidas del primer ministro serbio cumplirán penas de entre ocho y 40 años

Doce paramilitares, encuadrados en unidades especiales creadas en los años noventa para combatir en las guerras balcánicas, fueron condenados ayer como autores del asesinato del primer ministro serbio Zoran Djindjic, el 12 de marzo de 2003. Los dos principales acusados, Milorad Ulemek, como autor intelectual, y Zvezdan Jovanovic, como autor material, fueron condenados a 40 años de cárcel cada uno por un tribunal de Belgrado. La presidenta de la sala, Nata Mesarevic, manifestó ayer que "ése no fue un asesinato ordinario, sino político que tuvo como objetivo desestabilizar el país".

Los otros 10 acusados en el proceso por el asesinato de Djindjic han sido condenados a penas que oscilan entre ocho y 35 años de cárcel. Todos los condenados pertenecían a la JSO, unidad conocida como boinas rojas creada en 1991 por el antiguo régimen de Slobodan Milosevic para desarrollar tareas especiales de limpieza étnica en las guerras de Croacia, Bosnia y Kosovo. La unidad pervivió hasta dos semanas después del asesinato de Djindjic, un político reformista y europeísta que se mostró dispuesto durante su mandato (2000-2003) a entregar a los criminales de guerra serbios, como Radovan Karadzic y Ratko Mladic, al Tribunal de La Haya.

La sentencia subraya que "los condenados son culpables de haber conspirado para obtener beneficio, poder e influencia" y añade que eligieron como objetivo al entonces primer ministro para crear un clima de miedo y de inestabilidad en el país. Los condenados formaban parte de la llamada banda de Zemun.

Tras el asesinato de Djindjic, que fue tiroteado a la entrada de un edificio gubernamental en pleno centro de Belgrado, Serbia declaró el estado de emergencia y en torno a 10.000 personas fueron arrestadas en una operación policial a gran escala. El funeral por el primer ministro reunió a medio millón de personas.

Protestas ante el tribunal

La sentencia había despertado mucho interés en Serbia y el propio presidente del país, Boris Tadic, que dirige el Partido Democrático que encabezó Djindjic en su tiempo, estuvo presente en la sala del tribunal de Belgrado para conocer la resolución, así como varios ministros que habían participado en los gabinetes de Djindjic. Unos centenares de personas, con banderas del Partido Democrático, se concentraron ante el tribunal.

Los manifestantes gritaban consignas contra los condenados, entre ellas, "40 años de condena no son suficientes". Los representantes legales de la familia de Djindjic denunciaron ayer que no han sido esclarecidos el trasfondo y los motivos del magnicidio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de mayo de 2007