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Elecciones 27M

La izquierda progresa en Baleares frente a un PP resistente

El PP, que está en el poder en Baleares, puede ganar pero no tiene asegurado volver a gobernar. El presidente del Gobierno autónomo, Jaume Matas, aumenta sus apoyos; sin embargo, el considerable avance en intención de voto del PSOE (casi diez puntos más) y la consolidación del nuevo Bloc en la izquierda (pierde en votos pero se mantiene en escaños) abren una oportunidad para la alternativa al Gobierno, según el Instituto Opina.

Matas podría quedar a dos o tres escaños de reeditar su mayoría absoluta. En ese horizonte, Unió Mallorquina (UM) perdería su capital de minoría bisagra -ahora aliada del PP- al ver reducidos sus apoyos: sólo conservaría uno de sus tres diputados.

La mitad de los entrevistados apoya un cambio de partido en el Gobierno. La gestión del PP aprueba con un 5,5, por encima del propio presidente Matas, que recibe una puntuación del 5,3. En un panorama balear de hegemonía de la derecha y de sus mensajes, casi dos de cada tres encuestados suponen que Matas repetirá en el cargo de presidente, pero su respaldo directo baja al 36,9% en las respuestas a la pregunta sobre qué candidato prefieren. El socialista Francesc Antich es el preferido para el 27,5%.

La gran mayoría reniega del desarrollismo de autopistas y urbanizaciones defendido por el PP

La opción del Bloc podría ser decisiva en caso de que el popular Matas no domine el Parlamento

El PSOE podría saltar desde los 15 diputados actuales a 24, según la proyección en escaños a partir de la intención de voto manifestada por los encuestados. No obstante, esa posible vía de ascenso no ha cuajado aún como convicción, ya que la mitad de los entrevistados cree que Matas conservará la presidencia.

Frente a los resultados estimados para los grandes partidos, el Bloc (con seis o siete escaños) se perfila como determinante. Se trata de una alianza que reúne a nacionalistas, ex comunistas, verdes y republicanos y concentra su electorado en Mallorca. En Ibiza, el PSOE está aliado a Eivissa pel Canvi, con los mismos integrantes del Bloc.

En una comunidad turística con zonas asoladas por el urbanismo salvaje, que ha generado últimamente escándalos políticos, la corrupción urbanística inquieta a un 84,7% de la población entrevistada, que se expresa "preocupada o muy preocupada". En el relato espontáneo de los tres problemas más importantes que tiene Baleares la cosa cambia un poco: se indican la inmigración (19,3%), la vivienda (17,7%) y las políticas urbanísticas (17,2%).

La sensibilidad social contra el desarrollismo es evidente: un 77,1% se pronuncia contra la construcción de nuevas autopistas, que ha sido un proyecto estratégico y muy polémico del Gobierno del PP en Ibiza y también en Mallorca; tambiéne el 77% se manifiesta contrario a la autorización de nuevas urbanizaciones en las islas.

Ante posibles pactos de futuro, dos de cada cinco entrevistados apoya la reedición del Pacto de Progreso del PSOE con el resto de la izquierda (en caso de que el PP no alcance la mayoría absoluta). Sin embargo, cinco de cada diez ciudadanos consideran que "fue un error" la creación de la ecotasa, el impuesto para turistas del Gobierno progresista en la legislatura precedente.

Los pronósticos electorales resultan complicados, en cualquier caso, porque en ninguna de las cuatro islas existe el mismo mapa de partidos y listas. Y en estas elecciones habrá tres urnas: Parlamento, consejo insular y ayuntamiento. Por ello, las asignaciones de escaños y la futura configuración de la mayoría en Baleares son complejas: la elección del Parlamento se efectúa en cuatro demarcaciones insulares, con candidaturas, alianzas y minorías dispares.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 20 de mayo de 2007