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Perfil | Juan Arena, presidente de Bankinter

Pionero incansable

Juan Arena (México, 1943) es el hombre sin rostro del sector bancario. Ha estado 37 años en Bankinter y, hace unos días, dejó la presidencia en manos de Pedro Guerrero, que era vicepresidente. Arena se ha recorrido toda la escala de puestos. Sin embargo, nunca se ha dejado fotografiar por los medios de comunicación en un alarde, quizá exagerado, de celo por su vida privada. Incluso cuando concedía entrevistas.

Pero ésa no es la única particularidad de Arena, que ha sido pionero en banca. Consciente de que los planes de su principal accionista, Jaime Botín, no eran tener una gran red de oficinas (ahora tiene 332, la mitad que el Banco Pastor), apostó por el liderazgo en algunos productos y, sobre todo, en Internet. Así logró que la entidad se hiciera con una gran cuota de mercado en fondos de inversión, en captación de pasivo y en hipotecas. Estos movimientos provocaron reacciones en sus competidores, por lo que Bankinter siempre fuera seguido de cerca.

Arena, casado y con cuatro hijos, ha estudiado los cambios sociales y los ha aplicado a la banca. Obsesionado con la innovación y la calidad de servicio, fue pionero en la reconversión de Bankinter a Internet. Esta apuesta ha sido clave para la entidad, que ha logrado que casi el 60% de las transacciones se realice por la Red. Esta cifra es un récord en el sector, pero Internet también fue una losa cuando castigó la cotización al pincharse la burbuja puntocom en 2000. "Acertó en el camino, pero se adelantó en el tiempo", resumen un competir suyo.

Arena es atípico incluso por su formación. Es doctor ingeniero ICAI, licenciado en Ciencias Empresariales por ICADE, diplomado en Psicología y en Estudios Tributarios y miembro de la Harvard Business School. Entró en Bankinter en 1970, y ha recorrido todo el escalafón. En 1985 le nombraron director general; en 1993, consejero delegado, y, desde marzo 2002, presidente.

Arena, que afirmó que dejaba el puesto porque consideraba que su ciclo había terminado, se marcha sin firmar la venta de Bankinter. Quizá nunca ocurra, pero ha sido un rumor pegado al banco en los últimos cinco años. Esta situación se ha producido, en parte, porque Bankinter no ha roto el techo del tamaño y ha mantenido siempre un quinto lugar en el sector, cada vez más alejado de los competidores. De hecho, en beneficios hoy está más cerca del Pastor que del Sabadell. Pese a esta dura realidad, Bankinter ha sido de los valores más rentables de la banca. Entre los gustos de Arena se encuentran los de navegar, pasear por la sierra de Cercedilla, disfrutar de su familia, leer, escribir y bailar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de mayo de 2007