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Reportaje:COYUNTURA INTERNACIONAL

Adiós al 'club del déficit'

Grecia reduce de nuevo su desequilibrio fiscal por debajo del 3%

La Comisión Europea se encuentra en la fase final de la supervisión de las finanzas de Grecia, gracias a que el país helénico ha ordenado sus cuentas presentando un plan creíble para reducir su déficit y su deuda. El desequilibrio fiscal llegó en 2006 al 2,6% del PIB y este curso podría caer hasta el 2,4%. La economía griega ha crecido un 4% en el primer trimestre del año.

El gran problema de la economía griega sigue siendo su deuda pública, una de las más altas de Europa, y que ahora supone el 104,6% del PIB

La Comisión Europea ha confirmado que el déficit fiscal de Grecia caerá este año por debajo del 3% del producto interior bruto

La Comisión Europea ha confirmado que el déficit fiscal de Grecia caerá este año por debajo del 3% del PIB, impuesto como límite por el Pacto de Estabilidad de la UE. Los datos de la CE indican que el desequilibrio fiscal griego llegará al 2,4% del PIB en 2007, para luego tener un leve crecimiento hasta el 2,7% el siguiente año. Eurostat confirma que Grecia ha sido uno de los países que ha registrado el déficit público más abultado de la eurozona en la última década.

No obstante, gracias a las reformas y a los ajustes presupuestarios, este indicador se redujo hasta el 2,6% el año pasado, el más bajo desde que se tienen registros de cuentas armonizadas en la Unión Europea. Esto ha significado además que la Comisión confirmara que Grecia se encuentra en la última etapa de supervisión de sus cuentas fiscales, después de que los dos últimos años se mantuvieran bajo el estricto control de las autoridades comunitarias.

Fuertes ajustes

Desde mediados de los noventa, Grecia ha realizado fuertes ajustes presupuestarios, monetarios y fiscales para entrar a formar parte de la moneda única. Esfuerzos que tras la puesta en marcha del euro en 2002 perdieron fuelle y, que en el caso de Grecia, se vieron perjudicados por la realización de los Juegos Olímpicos en 2004. El Gobierno griego destinó 7.000 millones de euros para realizar este evento, con lo que se disparó el déficit fiscal hasta el 7,9% del PIB.

Las Olimpiadas, que empujaron de la economía durante los últimos tres años y generaron niveles de empleo muy superiores a los registrados hasta ese momento, sirvieron de punto de partida para que el Gobierno impulsara un ambicioso plan de reformas. Éstas han incluido la simplificación y la reducción de los impuestos a las empresas desde un 35% a un 25%, una agenda de privatizaciones de empresas públicas, racionalización del gasto público y reformas en el sector laboral.

Esto ha permitido que la economía griega creciera por encima del 3% durante los últimos cinco años. En 2005, el crecimiento del PIB llegó hasta el 3,7% y el año pasó se situó en el 4,3%. Durante este último trimestre, los buenos índices se han mantenido gracias a la fuerte demanda doméstica, las exportaciones -que se elevaron un 12,7% los dos primeros meses del año- y el despegue de la producción industrial, que aumentó un 3,2% entre el periodo de enero y marzo de este año.

Paro y deuda

El paro también se ha reducido en el último lustro. La tasa de desempleados ha caído desde el 10,5%, que registró en 2004, hasta el 8,9% en que finalizó en 2006, la primera vez que este indicador caía por debajo del 9% desde 1998. No obstante, y a pesar de reducir el déficit, el gran problema de la economía griega sigue siendo su deuda pública, que se encuentra entre las más elevadas de Europa. Ahora representa el 104,6% del PIB, cifrado en unos 260.000 millones de euros.

Frente a esto, las sugerencias de la Unión Europea, la OCDE y analistas internacionales siguen siendo las mismas: que Grecia mantenga su plan de racionalización del gasto público y que acelere sus proyectos para simplificar impuestos, liberalice sectores estratégicos como el mercado del gas y la electricidad, flexibilice las condiciones de contratación y mejore la productividad y competitividad para no perder el carro del despegue económico europeo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de mayo de 2007