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Reportaje:Cara B | Elecciones 27M

El sirio enamorado de Muras

Isaam Alnagm, médico de profesión y crítico con Aznar, quiere reeditar con el PP su quinta mayoría absoluta en este municipio lucense

Los caminos de la vida son tan retorcidos como los que zigzaguean por las montañas más septentrionales de Galicia hasta desembocar en Muras. En este pequeño municipio, bisagra entre Vilalba, As Pontes de García Rodríguez y Viveiro, encalló hace 18 años el médico sirio Isaam Alnagm Azzam: "He querido a Friol, por mi mujer me han adoptado en Chantada, en Castro de Carballeda sentí el cariño más grande por parte de la gente, pero de Muras me enamoré".

La relación del alcalde con Galicia comenzó en 1968: "Tenía 20 años y pretendía estudiar Medicina en Alemania, pero un amigo me dijo que en España era más barato".

Algo lo llamaba desde Muras. Después de recibir unas nociones de gramática durante dos meses en Madrid, Isaam decidió matricularse en la universidad de Valencia o en Andalucía por el clima, pero otro amigo le espantó la idea porque "allí aprendería más árabe que castellano".

A los 960 vecinos de Muras ya no les sobresalta verlo, a veces, con turbante

"No me entristece que Cacharro abandone porque a cada uno le llega su hora"

Y se decantó por la facultad de "Santiago Arréglatelas como Puedas, por un sitio que llueve por arriba y por abajo, porque salpica". A los cuatro años ya se había casado con Mársila Rosario, una joven de Chantada que también cursaba estudios de Medicina en Compostela. Cuando Issam se licenció, en el año 1976, ya habían nacido tres de sus seis hijos, aunque uno de ellos falleció a los pocos meses.

Como su padre -"era como un Guardia Civil aquí"- se deslomaba para enviarle 48 dólares que no alcanzaban ni para los libros, al tercer año comenzó a trabajar durante los veranos para sobrevivir durante el curso: "Hice de todo. Descargué pescado en Vigo, fui a la almeja, recorrí las ferias vendiendo bisutería..."

Una vez logrado el título, ejerció un año en Santiago, tres en el hospital Provincial de Pontevedra y dos en Irak: "Tenía contrato de por vida, pero rechacé mi plaza de analista porque la familia no se adaptaba".

Friol y Castro de Carballeda, hasta que en su singladura como galeno interino se topó con Muras. En un principio se ocupó de la salud de los vecinos, pero cuando Manuel Fraga anunció que regresaba al terruño para pelear por la Xunta, se alistó en el Partido Popular: "En Muras no había nada. Ni cementerio. A Galicia le hacía falta un motor y creí que él lo sería".

Issam presentó su candidatura a la alcaldía en las elecciones municipales del 91 con la sana intención de arrebatársela al PSdeG. Ganó por un ajustado cinco a cuatro. Y reeditó la mayoría absoluta en las tres siguientes elecciones (6-3, 7-2, 7-2), resultado que confía en "repetir".

En el cuarto aniversario de la Guerra de Irak, la diana informativa apuntó al médico-alcalde sirio de Muras. Aunque militaba en el Partido Popular de Galicia, llamó "criminal de guerra" a José María Aznar, criticó a George W. Bush, a Tony Blair y "a todos los que permiten las guerras, porque son un fracaso de la humanidad". Alnagm Azzam no pretende reavivar aquellas declaraciones que resultaron inapropiadas para muchos compañeros de su partido: "Ante la guerra yo me he manifestado y otros compañeros de formación no lo han hecho. A algunos les pareció mal, pero mi madre me trajo libre al mundo. No me caso con nadie".

Solamente con esta tierra de Muras en la que ha enraizado. "Me considero un emigrante integrado al ciento por ciento, aunque no renuncio a mis orígenes ni a mis costumbres". Él es druso.

A los 960 vecinos de Muras ya no les sobresalta verlo, a veces, con turbante. ¿En territorio de Cacharro Pardo, presidente hasta ahora de la Diputación de Lugo, es Isaam Alnagm Azzam de la boina o del birrete? ¿O lo es del turbante? "Soy del PP", responde, al tiempo que reparte elogios entre Mariano Rajoy, Alberto Núñez Feijóo y José Manuel Barreiro. "Cacharro fue uno de los políticos más inteligentes. No me entristece que abandone para ser feliz lo que le queda de vida porque a cada uno le llega su hora".

Isaam tampoco repetirá como diputado provincial. Quiere centrarse en Muras para convertirlo "en un sitio que enamore".

Tiempo no le sobra. Antes de acudir a la entrevista ya ha atendido a sus 50 vacas destinadas a producción de carne. "Son de mi mujer", aclara. "El campo no es rentable en las actuales condiciones. Los gobernantes tienen miedo a los ecologistas y éstos solamente saben protestar y hablar. Si viniesen a trabajar sólo un día, cambiarían de opinión". Quizá se enamoren como le sucedió a este sirio: "Ya no tengo escapatoria".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de mayo de 2007