Un joven de 19 años muere apuñalado en Barcelona y el agresor se da a la fuga

El hombre asesinado a tiros en Cornellà estaba relacionado con el tráfico de drogas

Antonio B. G, de 19 años, murió ayer tras recibir varias puñaladas en el pecho y las piernas durante una pelea en el Bar-Granja situado en la calle de Perpinyà del barrio barcelonés de Sant Martí, junto a Sant Adrià. El agresor se dio a la fuga y no había sido detenido al cierre de esta edición. El agresor pertenecía a un grupo de cinco personas, que tampoco han sido detenidas. Algunos vecinos dijeron que los agresores han llevado los problemas al barrio debido a su agresividad. Los Mossos interrogaban ayer a vecinos del barrio para poder detener al agresor.

Cuando los Mossos d'Esquadra, que recibieron un aviso pasadas las siete de la mañana, llegaron al lugar de los hechos, se encontraron al joven sangrando y rápidamente llamaron a los servicios sanitarios, que no pudieron hacer nada por su vida.

La víctima era conocida por algunas personas que estaban ayer junto al lugar de los hechos. Presentaba diferentes heridas de arma blanca en el pecho y las piernas. Según testigos de la pelea, los agresores eran cinco, aunque sólo uno de ellos propinó las puñaladas que acabaron con la vida del joven.

En base a las declaraciones de algunos vecinos ante los Mossos, varias personas comentaban ayer que el agresor empezó a mover la navaja como si de una espada se tratase, ante lo cual los demás clientes del bar se echaron para atrás. Estos testimonios advirtieron de que los agresores han traído problemas al barrio porque eran muy violentos.

Los vecinos desconocen la causa de la pelea, pero dudan de que la víctima provocara a los agresores, ya que lo consideraban un chico tranquilo. Además, denuncian la inseguridad que se vive en el barrio desde hace unos años y piden más policía. Los Mossos interrogaban ayer a testigos y vecinos para aclarar lo sucedido.

Por otra parte, Roberto P. T., de 34 años, que en la noche del pasado viernes murió víctima de disparos en la avenida Ferrocarrils Catalans de Cornellà, en el barrio Riera, había sido detenido en 36 ocasiones. El fallecido se dedicaba, según los Mossos d'Esquadra, al tráfico de droga a pequeña escala. Un ajuste de cuentas es la principal hipótesis que mantiene la policía autonómica para explicar los hechos.

Los hechos ocurrieron hacia las 22.30. A esa hora, un coche estacionó frente al bar Avenida, en el número 82 de la avenida dels Ferrocarrils Catalans, y sus ocupantes requirieron a Roberto P. T. que saliera al exterior del establecimiento. Sin que tuviera lugar ninguna pelea previa, éste recibió el impacto de dos de los seis disparos que se efectuaron desde el vehículo. La víctima se desplomó de inmediato y quedó tumbada en el suelo entre dos coches que estaban aparcados. Una ambulancia lo trasladó aún con vida al hospital de Bellvitge, donde pereció a medianoche.

Roberto P. T., de nacionalidad española y padre de un niño, era vecino del barrio, en el que vivía con su familia. Un familiar intentó socorrer sin éxito a la víctima. "Primero pensé que los disparos eran petardos, pero enseguida vi que ocurría algo. Todos los vecinos salimos a la calle", explicó ayer Encarnación Cabeza, del 1º 1ª del bloque contiguo al bar, que pudo ver cómo la compañera sentimental de la víctima, que apareció poco después de los hechos, "intentó acercarse al joven, pero la policía no la dejó".

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 05 de mayo de 2007.

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