Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Tres años sin Alba

La madre de una adolescente muerta en 2004 pide que se juzgue al presunto culpable

Hace hoy tres años murió Alba Martín Leal (17 años). Rondaban las seis de la tarde cuando alguien la degolló en el parque de Pradolongo (Usera). El presunto homicida, G. P., con 34 años entonces, lleva tres años en prisión sin ser juzgado, y cuando cumpla el cuarto podría salir a la calle si no ha habido condena. Ana María, la madre de Alba, se estremece ante esta posibilidad, convencida como está de que el hombre es el asesino de su única hija.

El 5 de mayo de 2004, Alba estaba tan pancha en el parque cuando alguien le dio dos puñaladas por la espalda con un cuchillo jamonero, para luego abrirle el cuello. G. P. fue detenido tras acudir al hospital cubierto de sangre. Las pruebas practicadas en el arma homicida y otros objetos encontrados incriminan a este albañil.

¿Qué se siente cuando un hijo muere así? La madre herida rezuma dolor, pero se aprecia que es fuerte como un roble; habla con claridad y sus gestos son pausados. Ana María está consumida por la pena y quiere lo más básico: "Que se haga justicia y que el asesino cumpla íntegramente la condena; pediría su cabeza, pero no puede ser, sólo pido que sea juzgado cuanto antes".

La acusación particular cree que la defensa está dilatando los trámites, y ésta replica que el tiempo procesal es el habitual.

Una mimosa crece vigorosa cerca de donde cayó Alba. Su madre plantaba allí tres dalias ayer: "Alba no morirá hasta que lo haga yo. Mi ex dice que estoy loca, que nuestra hija está muerta, y lo sé, pero Alba vive en mí".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de mayo de 2007