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Una prestigiosa institución

Hasta la masacre de ayer, casi todas las noticias que se habían publicado en los últimos años sobre la Universidad Politécnica de Virginia, conocida como Virginia Tech, eran positivas. La reputación académica de la institución y su fama como lugar donde a la vez es posible divertirse se estaba disparando. Sus equipos de fútbol americano y baloncesto habían estado ganando últimamente. Y en los ricos suburbios del norte de Virginia, se había convertido en una de las universidades más deseadas, amenazando con eclipsar incluso a la Universidad de Virginia como el destino de los estudiantes ambiciosos que buscaban un ambiente exigente para sus carreras.

"Es una de esas universidades que tenía una reputación regional realmente sólida, pero en los últimos cinco a siete años había estado creciendo rápidamente y logrando también una fuerte reputación nacional", dice Rob Franek, autor de la guía universitaria The Best 361 Colleges.

Shirley Bloomquist, una asesora educativa, explica que la universidad "es más competitiva cada año" en la lucha por atraer a los mejores estudiantes, tanto los éxitos deportivos como su creciente reputación en Ingeniería y en otras carreras de ciencias y matemáticas.

Según la página web de la institución, hay 21.937 estudiantes universitarios matriculados este año, y más de 4.000 alumnos de cursos de posgrado. Su porcentaje de estudiantes universitarios pertenecientes a minorías es menor que en otros centros más selectivos: 7% de asiáticos, 4,4% de afroamericanos, y 2,3% de hispanos. Como es habitual en las escuelas técnicas, el 59% de sus estudiantes son masculinos, en contraste con otros centros dominados por alumnas. El 26% de los estudiantes son de fuera del Estado de Virginia, y pagan cerca de 18.000 dólares (13.284 euros) al año por sus estudios.

Creada en 1872 como la Universidad de Agricultura y Mecánica de Virginia, el centro se empezó a conocer después como Instituto Politécnico de Virginia. Un informe reciente la situaba en el puesto 34 entre las universidades públicas nacionales, pero subía hasta el 17 en el ránking de las escuelas de Ingeniería.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de abril de 2007