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El metro ya une Atocha y Chamartín sin transbordos

Aguirre considera la ampliación de la línea 1 como la más complicada del suburbano

La línea 1 del metro ya llega a Chamartín. La presidenta regional, Esperanza Aguirre, inauguró ayer la extensión de la línea 1 y la ampliación de la estación de tren, que permitirá conectar el metro con las líneas de Cercanías y largo recorrido. La macroestación de Chamartín tiene 35.000 metros cuadrados en cuatro niveles, por los que pasarán unos 60.000 viajeros diarios. Para la próxima legislatura queda la inauguración del intercambiador que conectará la estación con los autobuses urbanos e interurbanos.

La línea 1, la más antigua del metro de Madrid inaugurada por Alfonso XIII, tiene 5,3 kilómetros nuevos. La obra ha costado 188 millones de euros, ha tardado 28 meses y ha sido una de las más complicadas en la historia del metro. Eso es lo que aseguró Aguirre, que dijo que al pasar el túnel por debajo de edificios y viviendas no se ha podido usar una tuneladora por seguridad. Se ha abierto con "pico y pala", dijo, que es "más duro, lento y antiguo".

La presidenta aprovechó el acto para hacer campaña. "En poco más de dos años", dijo, "la Comunidad ha conseguido que el metro de Madrid cuente con 245 kilómetros y 248 estaciones" y presumió de ser capaz de cumplir antes del 27 de mayo, fecha de las elecciones, su promesa de ampliar la red en 90 kilómetros y 80 estaciones.

La Comunidad ha dejado preparada la nueva estación para conectarla con la futura línea del metro que atenderá a los barrios del norte. Desde Chamartín, la línea 1 del metro enlazará con la 4. En la nueva estación de Pinar de Chamartín se conectará con el Metro Ligero, hacia los nuevos desarrollos urbanísticos del norte. La presidenta estuvo acompañada por la consejera de Transportes e Infraestructuras, Elvira Rodríguez, y el vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo.

Aguirre pidió disculpas a los vecinos que han tenido que "soportar las incomodidades" de la obra. Lo hizo tras activar, pulsando un botón, un mural curvo que reproduce visualmente una catarata de agua sobre las vías de la línea 1 de metro. La obra, llamada Iguazú e ideada por Vicente Patón y Alberto Tellería, tiene 22 metros de alto por 40 de ancho.

La nueva infraestructura enlaza Atocha y Chamartín a través del metro y por primera vez podrá llegarse de una estación a otra sin transbordos. Pero si hay algo que agradecerán los ciudadanos será que por fin pueden disfrutar de escaleras mecánicas y ascensores en la estación. Hasta ayer, muchos usuarios tenían que pelearse con 65 escalones para moverse entre el andén de la línea 10 del metro y los accesos a Renfe.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 31 de marzo de 2007