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Reportaje:

Teo cumple 30 años

El personaje creado por dos catalanas sigue fascinando con sus aventuras cotidianas

Teo ha cumplido 30 años. Pero que no se asusten sus pequeños lectores: Teo sigue siendo el entrañable y vivaracho niño pelirrojo con jersey de rayas blanquiazules y pantalón de peto de color calabaza que, sin salir de su entorno cotidiano, vive aventuras que fascinan y atrapan a los más pequeños como lo puede hacer cualquier historia protagonizada por personajes mágicos y dotados de poderes sobrenaturales.

"Teo es un niño normal, no es el más guapo, ni el más listo, ni el más travieso. Su belleza radica en que es un antihéroe en el que todos los niños pueden verse identificados", explicó ayer Marta Bueno, directora del área infantil de Planeta, grupo al que hace cuatro años se integró el sello Timun Mas, editor de las aventuras de Teo desde su "nacimiento", en 1977. En estos 30 años, y sin el apoyo de grandes campañas de promoción, Teo se ha convertido en uno de los personajes más populares de la literatura infantil internacional. No así sus creadoras, que se han mantenido prácticamente en el anonimato. Las catalanas Carlota Goyta y Asun Esteban, cuyos nombres se esconden bajo el seudónimo Violeta Denou, ironizaban ayer sobre eso: "Hemos estado muy encerradas trabajando y se nos conoce poco. Muchas personas aún creen que Violeta Denou es una autora francesa".

"Teo es un niño normal, no es el más guapo, ni el más listo, ni el más travieso. Su belleza radica en que es un antihéroe"

Las ilustraciones han perdido el trazo 'naïf' de los primeros títulos, pero las historias siguen siendo tan sencillas y cotidianas como siempre

Goyta y Esteban, que trabajan a cuatro manos -"la complicidad y entendimiento entre nosotras es tal que en las ilustraciones no se aprecia dónde acaba el trazo de una y empieza el de la otra", afirman- engendraron a Teo a mediados de la década de 1970 en su estudio de diseño Denou de Barcelona. Las autoras presentaron a su personaje en varias ferias de diseño hasta que, en una de ellas, la editorial Timun Mas lo descubrió y se "enamoró" de él. Los seis millones de ejemplares vendidos desde entonces, dentro y fuera de España -los libros de Teo se ha traducido a 15 idiomas-, demuestran que el personaje no entiende de modas. "El alma de Teo, más que los dibujos, ha hecho que sea aún vigente después de tantos años", señala Asun Esteban. Si bien en las ilustraciones puede percibirse una cierta evolución a lo largo de estas tres décadas -el trazo algo naïf de los primeros libros se ha ido perdiendo-, las historias siguen siendo tan "sencillas y cotidianas" como en los primeros títulos: la familia, el parque, la escuela o una visita al zoo constituyen para las autoras el escenario idóneo para que el niño reconozca su entorno y aprenda valores como la tolerancia, el respeto y el civismo. Teo sigue ataviado con el mismo peto y jersey marinero, no tiene móvil ni necesita la última videoconsola para divertirse, no ha sufrido violencia ni ha afrontado vivencias traumáticas. ¿Un mundo excesivamente idílico? Las autoras admiten que es intencionado: "Ya hay suficiente agresividad en el mundo como para que tengamos que ponerla nosotras en un libro infantil", señala Carlota Goyta.

El 30 aniversario de Teo se celebrará con una exposición itinerante sobre el personaje, una fiesta en Barcelona y actividades en librerías de toda España.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 30 de marzo de 2007