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El debate sobre la política antiterrorista

El Congreso reafirma que el Gobierno puede dialogar si ETA renuncia a la violencia

El PP intentó revocar la resolución sobre la banda y prohibir un próximo acto de Batasuna

El primer paso "del desarme del Estado de derecho" empezó aquel 17 de mayo de 2005 cuando el Congreso autorizó al Gobierno para que, en caso de que ETA abandonara la violencia, empezara "un proceso de diálogo" para el fin del terrorismo. Ésta es la tesis de la que partió ayer el Grupo Popular para pedir a la Cámara que revocara esa resolución. Pero los firmantes de la misma, todos los demás, se reafirmaron en su decisión y, por tanto, la resolución sigue vigente. Si algún día los etarras abandonan la violencia podrá empezar ese diálogo. Todos los grupos reprocharon al PP esta iniciativa.

Ya se han debatido en el Congreso tres de las cinco proposiciones no de ley que el Grupo Popular presentó en enero tras el atentado de Barajas del 30 de diciembre en el que murieron dos ciudadanos ecuatorianos. Y la de ayer corrió la misma suerte que las demás: todos los grupos la rechazaron y todos reprocharon al PP que insista en traer al Parlamento todas las semanas asuntos relacionados con el terrorismo. Ayer se trataba de que el Congreso de los Diputados se desdijera de lo que aprobó el 17 de mayo de 2005 en el curso del debate del estado de la nación. La portavoz adjunta del Grupo Popular, Ana Torme, pidió la revocación de esa resolución y con el añadido de que el Gobierno inste a la fiscalía para que se prohíba el acto político que ha convocado Batasuna para el próximo sábado.

La portavoz socialista en este debate, Arantxa Mendizábal, recordó a Torme la división de poderes y que ese asunto corresponde a los jueces. Además, el portavoz del Grupo Socialista, Diego López Garrido, precisó que no se trata de un acto electoral porque las elecciones se convocan el 2 de abril.

Pero la exigencia fundamental del Grupo Popular fue para pedir la revocación de la resolución de mayo. Para Torme, ese texto fue el "principio del desarme del Estado de derecho". Y, además, aseguró que tras el atentado de Barajas "el Gobierno mantiene el proceso aunque esté sumergido y escondido".

No hay nada que revocar si se es fiel a la literalidad de la resolución, explicaron los firmantes desde diferentes perspectivas. Sólo empezaría un proceso de "fin dialogado de la violencia" si se verifica que no hay terrorismo. Y no es el caso, recuerda el PSOE. Pero Torme siguió adelante con sus duras apreciaciones: "Zapatero emprendió una nueva política con los que nunca quisieron la derrota de los terroristas". Y de nuevo todos los demás pidieron al PP que no insista en dividir a los demócratas porque sólo se beneficia ETA. La socialista Arantza Mendizabal reprochó al PP que "necesite a ETA para su estrategia". La diputada de EA, Begoña Lasagabaster, el diputado del PNV Aitor Esteban y el de CiU Josep María Guinart se preguntaron por qué el PP estaba en posesión de la verdad y todos los demás están equivocados o simplemente son "malvados". Gaspar Llamazares, de IU, consideró "diabólica" la estrategia del PP.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de marzo de 2007