Antonio Cuenca, divorciado, da saltos de alegría.

Antonio Cuenca, divorciado, da saltos de alegría justo cuando le acababa de tocar una vivienda. "Estoy en la calle, no tengo un duro", comentaba más tarde respecto a su separación.
Antonio Cuenca, divorciado, da saltos de alegría justo cuando le acababa de tocar una vivienda. "Estoy en la calle, no tengo un duro", comentaba más tarde respecto a su separación.LUIS MAGÁN

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 09 de marzo de 2007.