Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Sinfónica interpreta la Quinta de Bruckner

Eliahu Inbal dirigirá a la Orquesta Sinfónica de Galicia mañana en el Palacio de la Ópera de A Coruña y el el viernes 9 en el Auditorio de León, con un programa en el que figura como obra única la Sinfonía nº 5 de Anton Bruckner. Inbal (Jerusalén, 1936) es considerado como uno de los mejores directores brucknerianos de la actualidad. Estudió en Jerusalén, para seguir en París, Halversum y Siena con F. Ferrara y S. Celibidache. Titular del teatro La Fenice de Venecia de 1984 a 1987, lo fue de la Orquesta de la Radio de Frankfurt entre 1974 y 1990, grabando con ésta las integrales de Brahms, Berlioz, Bruckner, Mahler, Schoenberg, Schumann y Weber. Luego, la de Ravel con la Orchestre Nationale de France y la de Shostakóvich con la Sinfónica de Viena. Desde 2001, es director de la Sinfónica de Berlín. Y desde enero 2007, nuevamente director musical de La Fenice.

La Quinta de Bruckner se considera como la base de la transición a la madurez artística de su autor. Comenzada en mayo de 1875, Bruckner terminó su primera versión en mayo del 76. Retomada en 1877, para rematarla el 78, no se estrenó hasta el 8 de abril de 1894. Bruckner, ya gravemente enfermo, no pudo nunca escucharla. Se trata de una obra realmente monumental por dimensiones y características. De gran sentido unitario y simetría tonal, no es de extrañar que haya sido muchas veces comparada con una catedral en la que sus movimientos extremos serían las torres y los centrales las naves. Tambien se le ha llamado sinfonía-coral por las características de alguno de sus temas; no debemos olvidar que Bruckner era organista y tenía profundos sentimientos religiosos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de marzo de 2007