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Juicio por el mayor atentado en España

Un amigo de Trashorras dice que éste le ofreció 1.200 euros por llevar explosivo a Madrid

Iván Granados Peña, uno de los amigos de José Emilio Suárez Trashorras, declaró ayer que el ex minero le ofreció en enero de 2004 llevar una bolsa de explosivos a Madrid a cambio de dinero. El acusado asegura que se negó y que, entonces, Suárez Trashorras decidió proponérselo al menor G. M. V., el Gitanillo, ya condenado por el transporte de Goma 2 a Madrid en sentencia firme. Granados declaró: "Me dijo que si quería transportar una bolsa con explosivos, que no me iba a pasar nada" y que a cambio le iba a pagar 1.200 euros.

Los miembros de la trama asturiana que pululaban en torno al ex minero describieron los ofrecimientos de Trashorras para llevar a Madrid distintas bolsas para entregárselas "a un moro", que todos identificaron como El Chino, suicida de Leganés y supuesto jefe operativo de la célula islamista.

Sergio Álvarez dijo que él llevó CD piratas a cambio de 600 euros, que no cobró, aunque fue recompensado con hachís y el pago de una deuda pendiente de 100 euros. Antonio Iván Reis Palicio aseguró que él llevó hachís en mal estado de vuelta a El Chino, con el que tuvo un desagradable incidente de robo y burla en Madrid.

Oferta rechazada

El único que confesó que la oferta fue directamente para llevar explosivos fue Granados Peña, quien dijo que rechazó la oferta. Ésta se produjo el 23 de enero de 2004, tras una noche de juerga con Trashorras, en las que estuvieron tomando "cacharros, cubatas". Ambos se fueron a una zona conocida como el Mirador, cerca de Avilés, en donde se pararon cuando ya oscurecía. "Yo me quedé en el coche y Emilio, que decía que iba a recoger unos DVD de caza, se fue andando, como media hora o tres cuartos. Luego vi cómo salía un bulto, una persona, que no me presentó ni hablé con ella", relató.

"Al regresar", prosiguió, "me dijo que si quería transportar una bolsa con explosivo, que no me iba a pasar nada. Le contesté que no quería llevar explosivos. Él me dijo que se lo iba a ofrecer a Babi [el Gitanillo]... Yo le dije que era un guaje [un chaval] y que no le metiera en líos", detalló Granados. Éste manifestó que, debido a su negativa, Trashorras se despegó de él y le dejó de hablar.

Granados se encontró con el Gitanillo por el barrio. Le contó que había hecho un viaje a Madrid y que le dio "a un moro" la bolsa que transportaba. Uno de estos "moros", asegura que le relató el menor, había estado en Avilés con el ex minero y que el propio Gitanillo los había acompañado a todos "a la mina y que se habían perdido. Yo no me lo creí mucho porque era un guaje con mucha fantasía en la cabeza".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de marzo de 2007