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La Guardia Civil concluye que el alcalde de Fago fue asesinado por una sola persona

Los investigadores prosiguen las pesquisas para aclarar si hay cómplices o encubridore s

La Guardia Civil ha concluido que sólo una persona participó en el asesinato de Miguel Grima Masía, alcalde de Fago (Huesca), según la reconstrucción de los hechos practicada la semana pasada. Esta única persona, según fuentes de la investigación, sería Santiago Mainar Sauras, de 52 años, el agente forestal que se encuentra preso en la cárcel de Zuera (Zaragoza) por orden de la juez de instrucción número 2 de Jaca, que lleva el caso. No obstante, "el caso no se da por cerrado", ante la posibilidad de que haya cómplices o encubridores aún no desenmascarados.

La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil y la juez Ana Isabel Gasca López reconstruyeron el miércoles pasado la declaración prestada por el médico guipuzcoano Iñaki B. A., quien el pasado 12 de enero se dirigía a Fago en compañía de su esposa y una menor. Esa noche, este médico vio el coche Mercedes 190 de Grima detenido en la carretera, y se paró para ayudarlo, pensando que había sufrido una avería. Sin embargo, un individuo que llevaba una linterna frontal en la cabeza le indicó que prosiguiera su marcha.

Otro vecino de Fago pasó por la misma carretera una media hora antes que el médico, su esposa y la niña. Esa persona tuvo que apartar unas piedras colocadas en mitad de la carretera para poder pasar, pero no vio a nadie merodeando por la zona. Las piedras eran parte de la emboscada urdida por el criminal para obligar a Grima a frenar su coche.

El doctor Iñaki B. A. aseguró que no le pareció que el hombre que llevaba la linterna frontal fuese Santiago Mainar. La niña que le acompañaba sostiene que creyó ver a una segunda persona dentro del coche del difunto Grima, pero los investigadores no acaban de dar crédito a su testimonio. El objetivo de esta prueba era comprobar sobre el terreno lo que pudieron ver o no los testigos a esa hora del citado día, sin luz, y, además, con el foco de una linterna deslumbrándoles.

Los guardias civiles también hicieron a pie el recorrido que Mainar declaró haber realizado tras matar al alcalde de Fago y trasladar el coche de éste cerca de una ermita del municipio de Berdún. El supuesto homicida declaró en su día que se trasladó andando desde Fago a Majones para esperar la llegada del alcalde y que, tras disparar contra él, abandonó su coche en Berdún y regresó a su casa de Fago. "La versión de Mainar es perfectamente posible. Es posible que un hombre como él, acostumbrado a andar por el monte y a tope de adrenalina, realizara ese corrido de más de 40 kilómetros en el tiempo que él dice que lo hizo", señala una fuente próxima a la investigación.

Después de estas diligencias, la Guardia Civil y la juez han llegado a la convicción de que el asesinato de Grima fue obra de una sola persona. No obstante, fuentes del instituto armado recalcan que "el caso no se da por cerrado", ante la posibilidad de que haya cómplices o encubridores aún no desenmascarados. Sobre todo, el principal objetivo es hallar la escopeta empleada en el homicidio, que Mainar declaró haber introducido al día siguiente en un camión de matrícula francesa aparcado en el restaurante Anaya, en Puente La Reina, cerca de Fago.

Por otro lado, dos vecinos de Fago y un tercero de Ansó han puesto sendas denuncias contra cuatro agentes de la Guardia Civil al considerar que éstos pudieran haber incurrido en "coacciones" durante los repetidos interrogatorios a que les han sometido. Sin embargo, más de un centenar de personas de la comarca han rubricado una carta pública en la que apoyan a los agentes, a la vez que ofrecen su colaboración para aclarar el crimen.

La detención y encarcelamiento de Mainar como presunto autor del homicidio no ha conseguido tranquilizar a los vecinos de Fago, entre muchos de los cuales flota la sospecha de que el crimen no tuvo un único autor, sino que fue fruto de una conspiración en la que habría participado parte del vecindario enfrentado con el alcalde. Adolfo Navarro, ex alcalde fagotano y al que muchos convecinos consideran "padrino político" del difunto Grima, ha señalado que la "desconfianza" que hay en la población no se desvanecerá hasta que sean detenidos todos los implicados.

El ambiente enrarecido existente en el pequeño municipio de los Pirineos tampoco ha desaparecido tras la elección de Enrique Barcos como nuevo alcalde. 28 vecinos con derecho a voto estaban convocados el pasado jueves para designar al nuevo regidor. Sólo acudieron 20, de los que 16 dieron su respaldo a Barcos y cuatro votaron en blanco.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de febrero de 2007