El PSPV pide que De Miguel dimita al saber que los fallecidos en Massamagrell estaban encerrados

"Si [el presidente del Consell, Francisco] Camps tuviera algo de ética política y honradez no permitiría que la consejera de Bienestar Social se aferrara ni un día más al cargo". La diputada socialista Nuria Espí pidió ayer la dimisión de la responsable de Bienestar Social, Alicia de Miguel, ante el hecho revelado ayer por este diario de que las cinco víctimas del incendio de la residencia San Lorenzo de Brindis de Massamagrell, en marzo de 2006, estaban encerradas bajo llave en la enfermería sin vigilancia.

Espí, responsable de política social del PSPV, preguntó a Camps si sigue manteniendo su postura de que "no ha habido responsabilidades políticas por parte de su gobierno en las muertas de la residencia". La diputada socialista recordó que "en su día denunciamos que la residencia no estaba autorizada para albergar enfermos mentales" y que "la falta de personal hizo que personas en una enfermería fallecieran encerradas".

Espí insistió en que tanto Camps como la consejera "deberían de aprender sobre ética política y honradez. Ayer [por el jueves] presentaban su programa y hablaban de más humanidad", cuando "han hecho una clara dejación de sus funciones en materia de recursos públicos al servicio de los ciudadanos y ciudadanas, y han recortado el presupuesto en políticas sociales"

La Consejería de Bienestar Social, añadió, "no actuó bien al derivar enfermos mentales a residencias que no tenían la licencia para atender este tipo de enfermedades" como era el caso de Massamagrell. Por todo ello, la responsable socialista pidió al presidente de la Generalitat que "responda a los ciudadanos" y diga "qué medidas va a adoptar ahora para que no vuelva a ocurrir otro accidente".

Fuentes de la Consejería de Bienestar Social indicaron que el centro funcionaba como residencia para enfermos mentales desde 1993, cuando el director general del entonces Instituto Valenciano de Servicios Sociales lo autorizó como residencia de tercera edad. La residencia, indican las mismas fuentes, fue acondicionada como tal a instancias de la Diputación de Valencia con vistas al proceso de desistitucionalización del centro psiquiátrico de Bétera, parte de los cuales fueron desplazados a Massamagrell. La mayoría de ellos estaban incapacitados judicialmente y estaban tutelados por la diputación valenciana.

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