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Entrevista:JUAN CARLOS RUBIO | Director del Espacio Natural de Doñana

"El agua es limitada y tiene que regularse"

Juan Carlos Rubio (Sevilla, 1957) ha dejado el Espacio Natural Marismas del Odiel, que dirigía desde 1985, por el de Doñana (108.000 hectáreas). "Hemos unido la gestión del parque nacional y el parque natural en la figura del Espacio Natural Protegido de Doñana. Con ello se permitirá una gestión integrada de todo el territorio", explica.

Al director le acompaña un equipo de gestión compuesto por un conservador, Francisco Quirós, que hasta ahora desempeñaba el cargo de director del Parque Natural de Doñana; y un gerente, Juan José Chans, que es el actual vicedirector de la Estación Biológica de Doñana.

Juan Carlos Rubio y su equipo se han marcado unas metas sencillas y generales: "Hacer una gestión eficaz del espacio. Algo participativo. Hablando con todos los sectores implicados y tratando de que impere el sentido común y el consenso a la hora de gestionar este territorio de tanta importancia y a la vez tan frágil", perfila Rubio.

Una de las primeras amenazas es el crecimiento del número de viviendas, más de 50.000 en 16 años, según los planes municipales. Juan Carlos Rubio afirma que hay que aplicar la ley: "En el caso urbanístico existe un Plan de Ordenación Territorial de Andalucía y un Plan de Ordenación Territorial de Doñana que marcan las directrices e indican las expectativas de desarrollo en sostenibilidad. Las inquietudes municipales tienen que confrontarse con estos instrumentos y con los planes de ordenación de recursos, así como los planes de uso y gestión de los espacios".

El nuevo director de Doñana destaca el acuerdo y participación como líneas estratégicas. "Ahora se está discutiendo el nuevo Plan de Desarrollo Sostenible, en el que tienen voz todas las personas y entidades que tienen que ver con el espacio protegido", comenta.

Otra de las amenazas es la insuficiencia de recursos hídricos. "El agua es un factor limitado y, por tanto, sus usos tienen que regularse para que se puedan mantener en el tiempo. Y Esa autolimitación pasa por acuerdos entre los distintos usuarios. Una vez, claro, que esté asegurado el caudal ecológico para que se mantenga el parque con su vitalidad", afirma Rubio.

El último frente es la movilidad, sobre todo después de un año marcado por cinco atropellos mortales a linces ibéricos. "Lo que pretendemos es dar más facilidad para el tránsito por el territorio, pero que al mismo tiempo provoque el menor impacto y daño posible sobre la fauna. Eso se está discutiendo en el nuevo Plan de Desarrollo Sostenible".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de febrero de 2007