Crónica:Fútbol | 23ª jornada de Liga
Crónica
Texto informativo con interpretación

El Sevilla vuelve a tiempo

Los de Juande Ramos alcanzan al líder tras vencer al Atlético con uno menos durante 50 minutos

El Sevilla empató a puntos con el Barcelona en la cabeza de la Liga. Anoche, dio por cerrada una fase de dudas y resultados menos buenos que empezó con el año natural. Además, superó a un rival, el Atlético, que lucha por lo mismo, competir en la próxima Liga de Campeones, y que jugó con uno más durante 50 minutos. Épica, por si le faltaba algo a este equipo.

Entre lo que eligió y lo que recomendó u ordenó Javier Aguirre, desde antes del lanzamiento de la moneda o el primer chut al balón, ya se vio que el Atlético no iba a ir a por el triunfo. Como mucho, esperaría a encontrárselo o que se lo regalaran. Acumular no significa necesariamente añadir y el trío de centrocampistas que ocupaba la línea media del conjunto rojiblanco no servió para articular el juego y poner el balón a los atacantes donde les gusta más. Probablemente, tampoco nadie se lo había pedido u ordenado.

SEVILLA 3 - ATLÉTICO 1

Sevilla: Palop; Alves, Aitor Ocio, Escudé, David; Navas (Hinkel, m. 66), Martí, Renato, Puerta (Duda, m. 78); Kanouté y Luis Fabiano (Poulsen, m. 40). No utilizados; Cobeño; Kerzhakov, Maresca y Chevantón.

Atlético: Leo Franco; Seitaridis, Pablo, Perea, Pernía; Maniche, Costinha (Gabi, m. 63), Luccin (Galletti, m. 46); Mista (Jurado, m. 46), Torres y Agüero. No utilizados: Pichu; Zé Castro, Antonio López y Valera.

Goles: 1-0. M. 14. Kanouté se planta solo en el área gracias a un pase largo de Alves y bate por bajo a Leo Franco. 2-0. M. 21. Alves, de tiro cruzado desde fuera del área. 3-0. M. 72. Kanouté de cabeza. 3-1. M. 81. Pablo, aprovecha el despeje de Palop de un penalti.

Árbitro: Teixeira Vitienes. Amonestó a Pernía, Aitor Ocio, Luccin, Costinha y Alves. Expulsó a Martí (m. 35) con roja directa por una entrada por detrás a Agüero.

Unos 40.000 espectadores en el Sánchez Pizjuán.

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Alto riesgo

El Sevilla ya hace tiempo que no se preocupa de lo que trama el contrincante a la hora de plantearse cómo trabajar. Martí ocupaba el puesto que ha redefinido Poulsen en el sistema de Juande Ramos. Pero sólo suponía un cambio de nombre. El conjunto de Nervión se tomó el arranque del partido como solía antes de que empezara el año. A los dos minutos, ya llegó la primera demostración de poder con una jugada de Kanouté que se plantó en el interior del área atlética como quien silba.

Los sevillistas ni se dieron cuenta de que Aguirre había preparado una estrategia para espesarles el fútbol. Los movimeintos de Kanouté arriba y de Alves abajo descoyuntaban el esqueleto táctico del cuadro rojiblanco ahora sí y luego también. Precisamente, entre estos dos futbolistas se montó el primer tantó. Kanouté aguantó en la raya de los defensas atléticos hasta que Alvés le dejó solo ante Leo Franco con un espléndido pase a la espalda de Pablo y Perea, que quedaron con las vergüenzas al aire por la desaplicación de Seitaridis para tirar el fuera de juego. Y gol del africano.

El Atlético apenas cambió. Ya estaba roto en dos para cuando encajó el primer gol. Ni Costinha ayudaba a parar a Kanouté ni Luccin aportaba a los atacantes, también tres y cruelmente abandonados a sus cualidades personales e intransferibles. El Sevilla siguió cada vez más liquido y su fútbol aparecía con la naturalidad y facilidad que transmite el juego de los grandes conjuntos. Una nueva clareada de área de Kanouté y la correspondiente subida a la carrera de Alves acabó en gol del lateral, que emplamó desde fuera del área un tiro lo suficientemente bueno como para que entrara.

Y, de repente, al árbitro se le fundieron los plomos. El partido no había tenido mayor complejidad para ejercer de juez. Al borde de la media hora, Teixeira Vitienes dejó sin amonestación una entrada de Pernía que cortaba un contraataque y que habría supuesto la segunda tarjeta para el lateral. Una inhibición sorprendente que sin embargo, se quedó pequeña frente a su sobreactuación cuatro minutos después, cuando expulsó a Martí por una entrada por detrás a Agüero que fue fea y merecía pena, pero no la capital.

Hasta el descanso, la roja a Martí no influyó en el desarrollo del encuentro. El Sevilla siguió dominando y estuvo muy cerca de su tercer gol. Y es que casi se lo marcan los defensas atléticos, que se liaron en el despeje de un córner cuando no había ningún atacante sevillista en metros a la redonda.

Aguirre cambió un par de piezas para que en la segunda mitad su equipo ocupara el terreno que presumiblemente dejaría vacante el Sevilla ante su inferioridad y su ventaja en el marcador. El balón empezó a llegar con bastante más frecuencia y mejores condiciones a los atacantes atléticos. Agüero aceptó la responsabilidad y vivió cada acción como un desafío. Pero, aunque consiguieran zafarse en alguna ocasión de sus marcadores, a los atléticos les quedaba superar a Palop y últimamente está más que difícil.

El Sevilla estaba replegado, que no rendido, y logró su tercer tras el saque de un córner que peinó Puerta y remató Kanouté. El Atlético marcó de penalti. Palop despejó el disparo de Torres, pero Pablo llegó antes que nadie para aprovechar el rechace. Pero ya era tarde. El Sevilla ha sobrevivido a su bajón de fútbol y lo chapó empatando a puntos con el Barça.

Kanouté celebra su gol ante la desesperación de sus adversarios
Kanouté celebra su gol ante la desesperación de sus adversariosEFE

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